Claudio Ibáñez González :“No es el momento más adecuado, pero tengo una altísima vocación de servicio público y por eso asumo”

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7Su primera semana como intendente regional cumple Claudio Ibáñez González, militante del PPD, cuya designación fue informada el lunes recién pasado desde el Palacio de La Moneda. El martes asumió oficialmente, en reemplazo de la arquitecto Hanne Utreras, quien hasta ese momento era la única intendenta sin militancia política en el país.

Casado, sin hijos, Ibáñez fue director regional de Corfo entre 2008 y 2010. Al momento de su nombramiento se desempeñaba como asesor de la ministra de Minería, Aurora Williams.

Desde el principio ha señalado que su gestión tendrá como eje central la reactivación económica, cuestión más que necesaria en una región que en los últimos meses ha presentado tristes cifras de crecimiento y empleo.

¿Cómo han sido estos primeros días en el cargo?

Intensos, desafiantes, motivadores y por tanto implican una gran concentración, responsabilidad, un trabajo unitario y un proceso intenso de escuchar. Nos hemos reunido con alcaldes, diputados, los partidos de la Nueva Mayoría, el ministro del Interior y los tres subsecretarios; reuniones de trabajo con los jefes de división (del Gobierno Regional), para interiorizarnos.

La próxima semana ya estoy marcando los énfasis. El lunes, después de la reunión del comité político, vamos a ver el estado de avance de las medidas en el Plan de Gestión Hídrica.

Nos vamos a reunir con todos, para meternos en profundidad y diseñar planes de acción en el corto plazo y medidas inmediatas de aceleramiento de inversiones. El martes vamos a realizar una reunión con el gabinete económico, con todos los organismos involucrados en la posibilidad de generar inversiones, y por la tarde con todos los presidentes de los gremios regionales: Corminco, SAN, Cámara de Comercio y Turismo, Cámara de la Construcción, todos, y posteriormente vamos a iniciar reuniones con empresas, especialmente las mineras, para ver cuál es la situación general de las problemáticas locales.

Como asesor de la ministra de Minería, monitoreábamos los principales problemas que había en Chile. Hay acá temas importantes, como El Mauro, pero también cómo insertamos a más trabajadores de la región en las empresas mineras; cómo somos capaces de reactivar e iniciar un ciclo de conversaciones donde no sólo se ponga el Estado, sino también ellos contribuyan con empleos. Es decir, cómo generamos una agenda de desarrollo virtuosa y cómo avanzamos a una alianza público-privada, replicando el modelo que existe en el país (a nivel nacional). Hay una Alianza de Valor Minero, que está estableciendo un mapa de ruta para la minería inclusiva, sostenible, y ese modelo debiéramos replicarlo a nivel regional, donde todos conversemos, no sobre la base del conflicto, sino que preveamos escenarios, con los trabajadores, las comunidades, los dueños de las mineras, y de esa manera ir avanzando en una agenda de trabajo.

Las inversiones se detienen cuando hay incertidumbre jurídica, entrabamiento; cuando las declaraciones de impacto ambiental no son consideradas por el sistema. Tenemos que hacer que los sistemas funcionen. Hay desafíos importantes con las comunidades, el medio ambiente, pero también con el desarrollo. La alianza público-privada me parece fundamental.

-¿En qué se traduce ese ambiente pro empresa? No deja de despertar sospecha, al menos en algunos grupos, qué significa eso en lo concreto. Por ejemplo, en el caso del tranque El Mauro, que usted menciona, lo que hay es un caso judicial. ¿En qué podría involucrarse una instancia política como la suya?

Yo no me meto en los temas judiciales, pero sí aprender de las lecciones. La lección es que por no haber hecho bien las cosas en su origen, se generan este tipo de situaciones que no fueron bien vislumbradas desde el inicio. Tenemos que evitar este tipo de situaciones. La minería virtuosa, en donde tienen que estar las comunidades, los trabajadores, representantes de las mineras, del gobierno, de la ciudadanía que se pueda ver afectada.

Hay que cambiar el eje de las conversaciones. Tiene que haber una mayor responsabilidad y compromiso de todos los actores, que la minería no sólo piense que ellos aportan al desarrollo. ¿Cómo generamos inclusividad? La inclusión de trabajadores implica formación. (Por ejemplo) Que durante algunos años, quizá vía Sence, podemos brindar programas de capacitación para empleos en el sector minero. En el fondo, cómo usamos los instrumentos públicos, pero también cómo las empresas mineras ponen recursos para garantizar esa situación. Que si nosotros ayudamos durante seis meses a la capacitación para la empleabilidad minera, los otros seis meses sean puestos por las compañías.

Puede que la solución no sea inmediata, se tiene que transformar en un corto plazo las posibilidades laborales para los trabajadores de la región: cómo incluimos a las mujeres, a los jóvenes; cómo combatimos la inseguridad ciudadana, a través de programas de reinserción laboral.

-Ciertamente suena bien en lo teórico, pero veamos algunas situaciones. Minera Los Pelambres y Minera Teck Carmen de Andacollo son probablemente las mineras que más han invertido en capacitar a pobladores de las zonas en que se insertan e integrarlos a sus cadenas productivas. Sin embargo, son las compañías que más tienen conflictos con sus comunidades locales.

Hay que enfrentar los problemas desde el origen y para eso es necesario que funcione bien el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

Cuando las comunidades hacen observaciones, ahí lo relevante es ver cuántas de esas observaciones se acogen.

Si los estudios de impacto ambiental son hechos por consultoras de calidad o no; he tenido conocimiento de estudios deficientes, que finalmente llevan a un retraso total en las inversiones.

Que aquellos que están representando a la comunidad realmente sean representantes, porque a veces las mineras alegan que conversan con unos, llegan a acuerdos y después surgen otros. Lo importante es que la comunidad esté organizada, para no tener dobles o triples conversaciones; eso atrasa el sistema de inversiones y finalmente afecta el dinamismo de la economía y el empleo.

Por lo tanto, es cómo el sistema en su conjunto funciona mejor.

-Se ha comentado en todos los tonos que la salida de su predecesora, Hanne Utreras, tuvo como factor principal el cuestionamiento a su gestión y coordinación política, y quienes plantearon las críticas al respecto fueron los parlamentarios de la Nueva Mayoría. Usted, que ha llegado al mismo puesto, ¿no se siente presionado, prisionero de las exigencias de los parlamentarios?

No, no me siento presionado en lo más mínimo. Todos los representantes de la ciudadanía son importantes, en ese sentido me parece que son actores importantes los senadores, los diputados, los alcaldes, los concejales, los consejeros regionales. Las organizaciones sociales también. La ciudadanía es importante escucharla. Por lo tanto, mi mirada, y creo que lo que espera la Presidenta y el gobierno, es que escuchemos y construyamos con todos, todos son importantes, especialmente en un escenario de reactivación y crisis hídrica.

Probablemente el problema haya sido falta de diálogo con algunos actores. Todos son importantes, todos tienen un mandato popular.

-En el momento político actual, cuando necesariamente la atmósfera enrarecida del debate nacional impacta en lo regional, ¿qué lo hizo aceptar este cargo; no teme que su gestión se vea eclipsada por estas condiciones?

Creo que no es el momento más adecuado, y probablemente pasa porque no es el mejor momento del gobierno. Pero tengo una altísima vocación de servicio público, por eso asumo. Mi historia lo indica: estudié administración pública, me formé para trabajar en el Estado; después hice mi magíster en Políticas Públicas; profesor de gestión pública, orientado a cómo mejorar la gestión del Estado. Entonces, efectivamente la formación teórica la tengo, pero no sólo teórica, porque he trabajado 23 años en el servicio público.

Tengo la visión económica, pero también de cómo llegamos a las personas. Llego a esto porque probablemente me han considerado por historia, mi experiencia, quizá mi especialidad en desarrollo económico. Pero básicamente yo quiero aportar, quiero trabajar de manera seria y comprometida por el desarrollo.

EL DILEMA DEL AGUA

La segunda prioridad de Ibáñez es la crisis por la escasez hídrica. En este plano, recalca que «claramente necesitamos desalinizar agua de mar, es el único recurso que no vamos a estar dependiendo de si llueve o no llueve producto del cambio climático».

-Pero desalinizar tiene el problema de que es muy caro.

Sí claro, pero todos los grandes proyectos en su origen son caros. En la medida que exista un desarrollo masivo, puede ser grandes plantas, pero también, por qué no, pequeñas plantas. Hay que revisar cómo avanzamos, o bien ver cómo puede haber una alianza público-privada a futuro.

-¿Cuáles son los límites del apoyo a las empresas, no se traducirá en manga ancha?

No, por ningún motivo. Cuando hablamos de promoción de inversiones significa, como en el ejemplo que te daba: si hablamos que una empresa minera quiere impulsar una planta de desalinización de agua de mar, ellos pueden llegar y construir, y todos los costos van a ser de la empresa.

Veamos el caso de Aguas del Valle. Era un recurso que antes era manejado por el Estado, se concesiona a 30 años y al momento de concesionar se plantea un plan de inversión. Hoy día hay que evaluar si ese plan se ha cumplido, porque yo no entiendo cómo una empresa de prestigio, se supone, va a generar este tipo de situaciones donde el barro no es debidamente contenido, no está la tecnología, faltan inversiones que eviten esto. Si yo soy proveedor de un servicio público básico, el agua o la electricidad, tengo que estar a la altura de responder a los requerimientos ciudadanos. La ciudadanía, que paga por un servicio, no tiene por qué verse expuesto a este tipo de situaciones.

Me parece inaudito, preocupante e indignante que pase esto.

Nosotros, como gobierno, hemos asumido una gestión, hemos conversado con el Sernac (Servicio Nacional del Consumidor), estamos viendo acciones, con la Superintendencia de Servicios Sanitarios, y estuvo la superintendenta en Ovalle viendo el problema, le pedimos que hiciera una investigación para ver las causas y ella lo determinará y se iniciarán los procesos sancionatorios correspondientes.

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