Pesar por muerte de Alfredo Cea Egaña

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5 (5)En su casa del sector de La Herradura de Coquimbo y a la edad de 82 años, el viernes pasado falleció quien fuera el primer Vicerrector de la sede Coquimbo de la Universidad Católica del Norte (UCN), Doctor Alfredo Cea Egaña.

El médico cirujano nació en  Santiago, el 9 de septiembre de 1934, tenía cinco hijos y era experto en medicina de inmersión, fundador del Centro de Investigaciones Submarinas de la UCN, asesor de la OMS y la OIT.

A partir de 1972,  lideró  el grupo PECTEN, el único equipo de buzos autónomos formados para la investigación submarina, lo que dio vida a una de las áreas de trabajo más exitosas de esa casa de estudios como son las ciencias del mar.

Una de sus últimas apariciones públicas vinculadas a su gran pasión, el mar, fue en mayo de 2013 cuando fue presentado el documental «Chile… Mundos Sumergidos».

En esa oportunidad, elogió con gran emoción la serie, manifestando: «Me llega muy fuerte, porque cuando soñamos la universidad que hoy día hay, una parte muy importante era poder comunicar lo que estábamos haciendo en el conocimiento del mar. Y con eso empezamos, pero lo hacíamos con medios muy rústicos, hicimos bastante trabajo en ese sentido, incluso hicimos la película la Esmeralda. ¡Qué maravilla sería haber hecho este trabajo juntos!», dijo.

 

ISLA DE PASCUA

 

Esta pasión por el mar la tuvo desde muy pequeño y ya desde los 10 años empezó a bucear en la Caleta Las Cruces y de ahí, a lo largo de su vida, tuvo el privilegio de conocer distintos lugares; con los canales patagónicos, los fiordos de Chiloé, Tahiti, y su preferida Rapa Nui.

A la Isla de Pascua llegó en 1967 como médico director del Hospital Naval de Rapa Nui. No resistió no explorar sus profundidades y junto a ello, su cultura. «Aprendí técnicas de hiperventilación, profesionalicé la apnea y cuando fui de médico a Pascua bajé 52 metros y me dieron una certificación por eso», recordó en una entrevista en la revista especializada en buceo Inmerso.

Desde esa época hasta el 2012, logró recopilar información sobre las costumbres, leyendas y el mundo de los peces, los cuales además dibujó. Su objetivo fue recuperar el legado de la isla y así nació el libro «Ika Rapa Nui», que recopila los manuscritos y dibujos que el científico hizo sobre la fauna marina de la isla.

Gracias a su vasta experiencia le llevó a ser incorporado en importantes  expediciones científicas, cuyos resultados fueron publicados por la National Geographic Sociaty.

Alfredo Cea además fue gestor de la construcción de la primera cámara hiperbárica del norte chileno y promotor del programa de introducción del abalón rojo de California en la zona.

 

ESMERALDA

 

El buceo también lo llevó a explorar el patrimonio arqueológico submarino. Su primer barco hundido fue el Buque Dresden, en Juan Fernández y de allí empezó a seguir una ruta por Coquimbo, Punta de Choros y el norte, hasta capturar las primeras imágenes submarinas de la Esmeralda. Sólo en el Buque Esmeralda realizó más de 200 inmersiones y elaboró valiosos croquis que sirvieron para aportar en la reproducción de la corbeta 30 años después.

«No entiendo, encuentro triste, que los buzos de ahora no se preocupen por defender el mar. Queda muy poco. Se ha saqueado el mar de Chile. Hay piedras peladas en las que crecían los erizos, los picorocos y por supuesto los locos», dijo en junio de 1998 a la revista especializada en buceo Inmerso.

Su funeral se realizará hoy domingo, a partir de las 11:00 horas,  en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de La Herradura. Posteriormente sus restos serán llevados hasta el Cementerio de Coquimbo donde será incinerado. Su cenizas serán lanzadas al mar, tal como fuera su último deseo.

 

1 COMENTARIO

  1. Se nos fue un grande, no sólo del buceo y la medicina sino un hombre que veneraba al mar y a sus pobladores costeros e insulares.
    Nos unía gran amistad con amigos en común, pues fuimos pioneros en el buceo del extremo austral de Sudamérica. Alfredo en la costa Pacífica y nosotros en la Atlántica.
    Poco antes de dejarnos, afortunadamente Alfredo pudo concretar su libro sobre los peces de Isla de Pascua. Sin embargo, la obra pictórica y documental de Isla de Pascua de Alfredo es inmensa. He visto en su casa cientos de sus ilustraciones magníficas que deberían publicarse en su totalidad.
    Sin duda que quines lo conocimos lo seguiremos siempre recordando con cariño y admiración , por lo cual su espíritu y sus ejemplos seguirán presentes por muchas generaciones.´

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