La iniciativa, que surgió en 2015 para evitar que pasaran la noche en hospitales y plazas por la lejanía de sus domicilios, recibe cerca de 30 pacientes al año para facilitar sus tratamientos contra el cáncer en la conurbación

Por Juan I. Herrera Carreño

Actualmente, en la región es posible realizar la mayoría de los tratamientos oncológicos en adultos, a excepción de los más específicos como la radioterapia, o el caso de pacientes infantiles, que aún debes acudir a recintos médicos en la región Metropolitana, lo que se espera cambiar con el nuevo hospital de La Serena.

Aun así, el territorio de la región es bastante grande, y muchas familias con algún miembro que sea paciente oncológico, vienen de sectores rurales y comunas alejadas de la conurbación, generando una complicación extra para acudir a sus tratamientos.

En respuesta, la corporación Unidos Contra el Cáncer, hace 7 años, ofrece una casa de acogida para pacientes oncológicos, una iniciativa totalmente gratuita que requiere una mayor difusión.

Una necesidad oculta

La corporación sin fines de lucro tiene su origen hace 10 años, cuando Brisa Marina Lira Jiménez, quien era paciente oncológico, se diera cuenta de la difícil situación que vivían muchas familias en la región de Coquimbo. Así lo explica María Soledad Orrego, presidenta de la corporación desde 2020.

«Se dio cuenta de que había pacientes que venían de zonas rurales de la región y que no tenían dónde hospedarse. Normalmente pasaban las noches en los pasillos del hospital o en alguna plaza».

En respuesta, puso manos a la obra junto a Stefany Takushi, quien tenía experiencia con este tipo de corporaciones en el extranjero, y el Dr. Javier López como referente médico, para crear la corporación el 30 de abril de 2015, claro que sin tener un espacio habilitado.
Gracias a las gestiones realizadas, de la mano de un exintendente regional, quien «logró obtener la casa por comodato de bienes nacionales, finalmente la casa pasó a estar bajo la administración de la corporación», explica la dirigente.

Lamentablemente, agrega que Brisa Lira, si bien estuvo presente en la entrega del recinto que hoy funciona como casa de acogida, falleció antes de que este funcionara como tal, razón por la que su nombre quedó inmortalizado en el mismo, como Casa de Acogida Brisa Lira Jiménez.

El espacio

A día de hoy, Orrego comenta que la casa, ubicada en Peñuelas Norte #71, dispone de 4 habitaciones con dos camas cada una, living, comedor, cocina equipada y 3 baños de uso general, a lo que se suma una habitación doble, con baño personal y sala de estar equipada con aislamiento «para pacientes tratados con radioyodo, ya que estas personas deben estar entre 4 y 5 días en aislamiento», argumenta.

El mayor detalle es que el uso del inmueble, destinado para un paciente oncológico y un familiar, no tiene ningún costo asociado para ninguno de los dos, de todas maneras, Orrego asegura que cualquier aporte voluntario es bienvenido, sin ser algo obligatorio.