El abandono prolongado del antiguo Colegio Darío Salas de calle Juan José Latorre en Las Compañías se ha transformado en una fuente constante de temor e inseguridad para los vecinos colindantes, quienes denuncian que el recinto se ha convertido en un refugio para personas en situación de calle, consumidores de drogas y delincuentes.
La preocupación se intensificó después del incendio ocurrido la madrugada del Viernes Santo en una de las dependencias, donde se encontraban acopiados libros, textos de estudio y documentación antigua de la Corporación Gabriel González Videla.
Un vacío de responsabilidad
Quienes han habitado por siempre en el lugar han intentado buscar una solución, pero dicen que se han encontrado con un muro burocrático, «ya que hicimos contacto con la municipalidad, pero nos dijeron que no tenían jurisdicción, que la tenía el SLEP, y la respuesta de ellos fue que tampoco tenían porque no habían recibido el colegio», relata el vecino Osvaldo, señalando que desde julio del año pasado no existe un ente con quien dialogar formalmente sobre el problema.
Lo cierto es que son varios los inconvenientes, partiendo por la salud, «porque por ser un colegio muy antiguo el pizarreño que tiene está impregnado de asbestos, lo que produce una contaminación ambiental. También tenemos problemas con las ratas, ya que existe un nido y estamos preocupados porque han invadido nuestras casas. El año pasado hicieron una desratización, pero luego pasó a SLEP y ya no tuvimos contacto con ellos. Y el otro problema es la salud mental, dado que las 24 horas del día debemos estar preocupados de nuestros hogares y de lo que pueda suceder en el colegio…».
El temor es que tampoco pueden salir de sus viviendas sin alarmarse de la delincuencia, «puesto que a las 10 de la mañana vecinos han sufrido robos».
Señalaron que el retén de Carabineros más cercano no presta atención a sus requerimientos, derivándolos a la comisaría principal en Avenida México, dificultando una respuesta rápida.
Respecto del incendio no se sabe todavía las causas, pero sí temen que nuevamente vuelva a ocurrir, pues este domingo fueron alertados por el humo que volvió a salir desde su interior.
A pleno día
Luego de una reunión con el delegado municipal –este lunes- se les informó que buscarán contactos para encontrar una solución, toda vez que la autoridad comunal actual tampoco se siente con jurisdicción para intervenir.
«No tenemos un ente con quien dialogar, a quien presentarles de forma definitiva lo que es el sufrimiento que estamos pasando y el cambio que nos ha significado en nuestras vidas, porque grande es la preocupación que tenemos por los robos, por los incendios. Como es un sitio abandonado pueden ocurrir crímenes adentro y no nos daremos cuenta. Esa es una de las preocupaciones, pero no sabemos a qué autoridad recurrir, saber si se podrá intervenir…».
Por lo mismo, Angélica advierte que alzaron la voz «porque nos pimponean de un lado para otro, pero sin una respuesta concreta. Roban a pleno día y como vecinos no podemos salir sin avisar por temor a que se metan a nuestras casas…».
































