A más de un año de la desaparición de la concejala María Ignacia, la incertidumbre sigue golpeando la pequeña comuna maulina Villa Alegre. Sus colegas decidieron aprovechar el Congreso Nacional de Concejales realizado en Coquimbo para levantar una campaña que busca evitar que el caso quede en el olvido.

Por Javiera Escudero.

La concejala demócrata cristiana, que cumplía su quinto período consecutivo en el cargo, desapareció la madrugada del 16 de junio de 2025 luego de salir a colaborar con vecinos afectados por el sistema frontal que azotaba la zona. Fue vista por última vez cerca de las 2 de la mañana en las inmediaciones del río Loncomilla. Desde entonces, no hay rastros de ella.
Los concejales de Villa Alegre, Justo Rebolledo y Luis Alegría, recorrieron más de 746 kilómetros para participar en el encuentro nacional de concejales con la misión de reunir firmas de ediles de todo Chile para solicitar al presidente de la república que garantice todos los recursos necesarios para continuar la búsqueda.

«Seguimos igual que el primer día»

Para Luis Alegría, el paso del tiempo sólo ha aumentado la frustración.
«La verdad es que es bien extraño, porque no hay en Chile un caso donde haya desaparecido una autoridad comunal elegida democráticamente. Después de un año tenemos prácticamente los mismos conocimientos que teníamos a los dos o tres días de ocurrido el hecho», lamentó.
El edil recordó que durante meses se desplegaron intensas labores de búsqueda en el río Loncomilla, incluyendo puntos que fueron revisados nuevamente cuando disminuyó el caudal.
«Se trabajó mucho, se invirtieron recursos, pero lamentablemente no hubo resultados positivos ni respecto al vehículo ni respecto de María Ignacia», afirmó.
Justo Rebolledo, también concejal de Villa Alegre, afirmó que la principal preocupación hoy es que la investigación logre encontrar una pista concreta.
«Pido a Dios que ilumine al fiscal para que encuentre la vía investigativa correcta y se descubra realmente lo que sucedió», señaló.
Rebolledo reconoció además que una de las teorías que circulan apunta a un posible móvil político, algo que considera especialmente preocupante.
«Nosotros somos el primer eslabón político en contacto con la comunidad. Andamos solos, escuchamos a la gente y fiscalizamos. Si una concejala desaparece por hacer su trabajo, sería gravísimo. Espero que sea la primera y la última vez que ocurra algo así en Chile», sostuvo.