El alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, propone usar parte del futuro Hospital de La Cantera para aliviar el colapso de centros de salud primario, ante eventual falta de presupuesto del Gobierno.

Javiera Escudero Troncoso.

Ali Manouchehri advirtió que el crecimiento de Coquimbo tiene al límite la atención primaria y planteó que parte del futuro hospital pueda ser administrado por el municipio si el Gobierno no cuenta con recursos para poner en marcha todo el recinto.

El futuro del Hospital de La Cantera volvió a instalarse en el debate comunal. Durante la última sesión del Concejo Municipal, el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, abrió una discusión que promete dar que hablar: utilizar parte de la moderna infraestructura para fortalecer la atención primaria y enfrentar la creciente demanda que hoy tiene colapsados a los Cesfams.

El jefe comunal explicó que la comuna ha experimentado un explosivo crecimiento poblacional, especialmente en sectores de Coquimbo, lo que ha incrementado la presión sobre la red de salud. A eso se suma una población que envejece y presenta cada vez más enfermedades crónicas, un escenario que, según dijo, obliga a fortalecer tanto la prevención como la capacidad de atención.

«Hoy vemos personas que llegan a los 40 años con prediabetes, obesidad y otras enfermedades que antes aparecían mucho más tarde. Lo mismo ocurre con los niños, donde la obesidad infantil va en aumento. Si seguimos atendiendo solo a personas enfermas y no fortalecemos la prevención, el sistema seguirá tensionándose.

El punto más fuerte de su intervención llegó al referirse al incierto destino del Hospital de La Cantera. Manouchehri recordó que el municipio ya ha planteado el tema al Ministerio de Salud y sostuvo que el Estado enfrentará una compleja tarea al tener que financiar la puesta en marcha de nuevos hospitales en La Serena, Illapel y Coquimbo.

«Somos partidarios que esa infraestructura mantenerla o echarla a andar, va a ser muy difícil para el Estado, Implementar un hospital en el sector de la Cantera, y echar a andar el hospital de La Serena, el de Illapel, todo con una misma cartera. Entonces, esa infraestructura debería contar con la posibilidad de que nosotros absorbiéramos parte de esa infraestructura para complementar las atenciones del Cesfam».

Eso sí, el alcalde fue enfático en advertir que el recinto no puede perder su vocación sanitaria.

«No podemos permitir que mañana se diga que ese edificio será ocupado para oficinas o servicios administrativo. Faltan profesionales, lucro y esa es la gran pelea que tenemos, acá en la comuna y en la región».