El cierre prolongado del paso en la zona central amenaza las importaciones de alimento, revelando la fragilidad de depender de una sola vía cordillerana.

Por Joaquín López Barraza

Mientras la contingencia por la emergencia climática acapara la agenda local, a nivel nacional el impacto del reciente sistema frontal obliga a mirar aspectos estructurales de la red vial que amenazan el suministro del país.
Uno de los focos más críticos es la total dependencia que tiene Chile del Complejo Fronterizo Integrado Cristo Redentor-Los Libertadores. Esta ruta es la arteria principal para el comercio de alimentos importados, especialmente de la carne bovina, un rubro clave en la dieta nacional.
El presidente de la Federación Gremial Nacional de Productores de Carne Bovina (Fedecarne), Ignacio Besoain, advirtió sobre las consecuencias del prolongado bloqueo cordillerano: «Si esto se mantiene, probablemente pueda generar algún nivel de desabastecimiento de carne, dado que Chile depende de un porcentaje importante de las importaciones para su consumo, cercano al 70%».
Si bien Besoain aclaró que hoy no hay un desabastecimiento inmediato ni un alza desmedida de precios, enfatizó la alta vulnerabilidad del sector si la vía principal con Argentina se mantiene cerrada por semanas.

«No podemos concentrar todo en dos o tres pasos»

En conversación con Diario La Región, el presidente de la Corporación Paso Agua Negra (Corpan), Rodrigo Díaz, sostuvo que los costos económicos provocados por la excesiva centralización vial son una muestra de la falta de visión del Estado.
«Si tuviéramos el túnel, Agua Negra podría haber estado habilitado y, con equipos de alta montaña, operando. Se ha demostrado que bajo el escenario del cambio climático es una necesidad imperiosa que Chile tenga mayor cantidad de pasos internacionales consolidados», enfatizó Díaz.
El dirigente comparó la situación con la fragilidad de otros activos de infraestructura estratégica nacional: «Es igual a lo que pasa con los puertos: se cae San Antonio por un terremoto o marejadas y se paraliza todo el país. Por eso hay que reforzar el puerto de Coquimbo, Concepción o Talcahuano. No puedes concentrar la conectividad ni el turismo ni el comercio en dos o tres puntos».
Misma lógica aplica, a su juicio, para la red aeroportuaria. «Se cierra el aeropuerto de Santiago por niebla o mal tiempo y los vuelos internacionales tienen que desviarse a Mendoza porque en Chile faltan terminales regionales con instrumentos de nivel internacional. La Serena también debería ser un destino aeronáutico de alternativa, pero no tenemos los instrumentos. Y lo mismo pasa con la cordillera: si nieva en el sur, se cierra Los Libertadores, Pehuenche y todo hacia abajo; en cambio, al norte la probabilidad de cierre es menor», argumentó.

Clima, geografía y la oportunidad de Agua Negra

Frente a los cuestionamientos escépticos sobre la viabilidad de Agua Negra debido a su altitud, el presidente de Corpan aclaró que el escenario invernal de este año fue una anomalía histórica —con registros inéditos de hasta 500 milímetros de agua en Combarbalá y metros de nieve acumulados—, pero reafirmó las ventajas geográficas de la zona en condiciones normales.