Los restos quedaron expuestos tras las lluvias de fines de julio y fueron levantados el 11 de agosto ante el riesgo de perder la evidencia. Monumentos Nacionales deberá definir ahora las medidas posteriores, mientras la evaluación ambiental de la desaladora continúa suspendida.
Por Joaquín López Barraza
Las osamentas que quedaron expuestas a fines de julio en el sector costero de El Panul, en Coquimbo, corresponden a restos bioantropológicos de carácter arqueológico, confirmó la Oficina Técnica Regional del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN).
De acuerdo con el organismo, los restos quedaron expuestos por la apertura de una cárcava generada por las intensas precipitaciones registradas a fines de julio, en un terreno asociado al área de influencia del Proyecto Desaladora de Coquimbo y que coincide espacialmente con sitios arqueológicos previamente registrados durante los estudios de la iniciativa.
El CMN detalló que el 11 de agosto se realizó una inspección técnica conjunta en el lugar, con participación de sus arqueólogas, profesionales de la Dirección General de Concesiones del MOP y representantes de la empresa Sacyr.
En esa instancia se realizó un salvataje de emergencia, debido al riesgo de pérdida de la evidencia arqueológica.
La decisión se tomó considerando que los pronósticos meteorológicos advertían nuevas precipitaciones. «Los restos fueron levantados y resguardados, quedando a la espera del correspondiente pronunciamiento de la Secretaría Técnica nacional del CMN, respecto a las acciones posteriores», informó la Oficina Técnica Regional.
Ahora, las medidas definitivas para el resguardo del componente arqueológico serán determinadas por Monumentos Nacionales, una vez que la Dirección General de Concesiones dé respuesta al requerimiento realizado por el organismo en octubre de 2025.
Desaladora no está paralizada
El hallazgo se produce mientras la iniciativa hídrica mantiene pendiente su tramitación ambiental. Sin embargo, desde el CMN fueron enfáticos en precisar que «el proyecto de la desaladora no se encuentra paralizado».
El organismo recordó que su último pronunciamiento corresponde al ordinario N°5676, del 9 de octubre de 2025, mediante el cual solicitó realizar una caracterización subsuperficial de dos sitios arqueológicos para verificar la presencia de materiales en estratigrafía.
Posteriormente, en febrero de 2026, la Dirección General de Concesiones solicitó al SEA suspender la tramitación ambiental hasta el 31 de agosto. Luego pidió una nueva extensión, esta vez hasta el 30 de junio de 2027.
Esta última solicitud se encuentra actualmente en análisis del SEA, mientras el CMN espera que la DGC entregue los antecedentes requeridos y solicite autorización para ejecutar las acciones correspondientes.
«Actuar con responsabilidad»
El seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Darwin Castro, señaló que la autoridad está al tanto del hallazgo y del trabajo técnico desarrollado por Monumentos Nacionales.
«Ante este tipo de situaciones es importante y fundamental actuar con responsabilidad, siguiendo los protocolos establecidos y garantizando la protección de nuestro patrimonio», afirmó.
Castro agregó que «los equipos especializados ya realizaron las primeras acciones de salvataje y resguardo», por lo que ahora corresponde esperar la definición técnica sobre los pasos siguientes. «Ahora solo queda esperar que determinen los pasos a seguir», sostuvo.
































