Por: Valentina Echeverría O.
Nueve focos de mosca de la fruta se mantienen actualmente activos en la Región de Coquimbo, situación que mantiene al territorio como una de las prioridades operativas del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) a nivel nacional y que podría extender las campañas de erradicación hasta los primeros meses del próximo año.
Así lo informó el director regional (s) del SAG, Luis Alfonso Morales, quien detalló que actualmente existen 46 focos activos en Chile, nueve de ellos ubicados en la zona. De estos, seis corresponden a la provincia del Limarí y tres a Elqui.
En Limarí las campañas se desarrollan en Carachilla, Ovalle, El Peñón, Carén, Las Mollacas y Las Higueras, mientras que en Elqui los focos corresponden a Bosque San Carlos, Cerrillos y La Serena.
Según explicó Morales, la capacidad reproductiva de la plaga obliga a mantener una respuesta rápida frente a cada detección. «Una sola hembra fecundada puede multiplicarse exponencialmente hasta alcanzar millones de ejemplares en pocos meses, por lo que esta detección oportuna y celeridad en la respuesta técnica en terreno resultan determinantes».
Hasta marzo de 2027
Las campañas de erradicación, sin embargo, pueden prolongarse durante varios meses, particularmente en sectores rurales. Su duración depende directamente del ciclo biológico de la mosca y de las condiciones de temperatura registradas en cada territorio.
En ese escenario, el SAG proyecta que, «de no mediar nuevas detecciones, el cierre de los focos actuales se proyecta entre enero y marzo de 2027», explicó Morales, quien además reiteró el llamado a no trasladar fruta desde zonas que se encuentren bajo cuarentena y a permitir el ingreso de los funcionarios del servicio a domicilios y predios donde deban realizar labores de vigilancia y control.
Apoyo a productores
Desde la Seremi de Agricultura, en tanto, se destacó además la renovación del Seguro Colectivo Catastrófico para Mosca de la Fruta, anunciado a comienzos de septiembre por la Subsecretaría de Agricultura, instrumento destinado a productores afectados por las medidas adoptadas para controlar la plaga.
De acuerdo con Vicente Cortés, este mecanismo «permite proteger a los productores afectados y compensar parcialmente las pérdidas asociadas a las medidas de control», precisando que el seguro no tiene costo para quienes resulten beneficiados.































