La jefa regional de la institución, Pamela Andrade, hizo un llamado a la prevención y a participar en el cierre de la colecta nacional “Somos de Piel”, que tendrá este domingo una jornada de teatro familiar en el Teatro Centenario de La Serena.
Con casi medio siglo de historia y dos décadas de presencia ininterrumpida en la Región de Coquimbo, Coaniquem enfrenta hoy uno de sus desafíos más importantes: financiar la rehabilitación de miles de menores que, tras un accidente doméstico, ven alterado su proyecto de vida.
Bajo el lema “Somos de Piel, Tu Ayuda Se Siente”, la oficina regional, liderada por Pamela Andrade, se encuentra en la recta final de su tradicional colecta nacional, instancia donde no solo busca recursos económicos, sino también visibilizar una realidad que muchas veces ocurre puertas adentro: el 90% de los accidentes ocurren en el hogar y en presencia de adultos.
El drama de las cifras
Reconoce que los datos son duros y que la gente no conoce, “pues son 83 mil niños que se queman al año en el país y tenemos ocho mil que se atienden, es decir que el 10% de esos niños van a requerir una rehabilitación. Por eso hacemos prevención. No queremos que más niños se quemen, pero tenemos esta realidad”.
Al respecto, cuenta que el porcentaje ha ido bajando justamente por las distintas acciones que ha desarrollado Coaniquem. Por ejemplo, con la ley de fuegos artificiales impulsada en el año 2000. Sin embargo, “seguimos teniendo casos, pues el año pasado cerramos en la región con cuatro ingresos por quemaduras de fuegos artificiales”.
La operatividad de Coaniquem en la zona funciona bajo un modelo de Macrozona Centro. Esto, porque los pacientes son derivados al centro de rehabilitación de Santiago (uno de los cuatro que existen en el país, junto con Antofagasta, Concepción y Puerto Montt).
Esta derivación implica una logística de alto costo que la institución asume de manera gratuita para las familias: traslado, alojamiento, las cuatro comidas para el niño y su tutor, e incluso educación compensatoria a través de un colegio hospitalario para evitar la deserción escolar durante el tratamiento.
Más allá de las llamas
Aunque el nombre de la corporación es para atender quemaduras, su experiencia y técnica a través de los años ha evolucionado. Hoy atiende cualquier tipo de lesión que deje una secuela cicatricial en jóvenes de 0 a 20 años. Esto incluye mordeduras de perro, ataques de araña de rincón, malformaciones congénitas o cortes profundos por vidrio.
No obstante, la prevención sigue siendo el pilar fundamental para bajar las estadísticas, toda vez que la causa número uno de consulta sigue siendo el contacto con líquidos calientes.
“Sí, la primera causa de quemadura es el líquido caliente, por eso tenemos la campaña de los hervidores, pues 9 de cada 10 niños se queman la casa en presencia de un adulto”.
En ese sentido, y a modo de ejemplo, detalla que “cuando las personas llevan el hervidor directamente a la mesa, nosotros decimos que el agua hervida va en un termo y el termo va a la mesa. Son acciones que muchas veces pasan por alto. Lo mismo que llenar una tina, pues para bañar a los niños primero se llena con agua fría y después el agua calientas, pero culturalmente ha sido siempre al revés…”.
Como los tiempos avanzan, Coaniquem igual, por eso tienen un WhatsApp de emergencias por quemaduras que opera las 24 horas y que es a modo de orientación.
“Estamos en la pre-emergencia e indicamos que recurran a urgencias si es una quemadura que va a requerir la primera curación y al mismo tiempo, la utilización del agua fría como el único analgésico natural que permite aplacar el dolor de la quemadura y evitar que se propague”, afirma.
Para sostener este modelo, el 30% del financiamiento proviene de socios cooperadores y el resto de campañas y tiendas solidarias Coaniquem Store































