La festividad se realizó igual el domingo pese a que el Consejo Parroquial había anunciado su cancelación solo dos días antes, al señalar que no estaban las garantías necesarias. Fieles cuestionan cómo se comunicó la decisión.

Por René Martínez Rojas

El conflicto golpeó a los files de Villa Puclaro, en Vicuña. Porque la fiesta sí se realizó este domingo, pero lejos de lo que se había preparado durante todo el año: de los 28 bailes programados, solo participaron cuatro.
La celebración, la más grande del Valle del Elqui, finalmente se desarrolló en medio de un conflicto entre la comunidad y el Consejo Parroquial, que el viernes había anunciado que no habría festividad.

No existen las garantías

La conmemoración se organiza cada año para los días 17 y 18 de octubre, fecha que el poblado recibe al turista, y se impulsa la economía.
Sin embargo, en un comunicado difundido por el Consejo Parroquial, se informaba que la suspensión se había decidido «por acuerdo unánime del Consejo Pastoral de nuestra parroquia, ya que no existen las garantías necesarias para celebrar una fiesta religiosa como corresponde».
La carta, firmada por el cura José Manuel Tapia (cura Pepe), a cargo de la Iglesia Inmaculada Concepción (quien fuera investigado por presuntos abusos ocurridos en la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes de La Serena cuando la víctima, hoy de 39 años, era menor de edad. Sin embargo, en términos procesales canónicos y judiciales, la causa está cerrada), enardeció los ánimos de los fieles, que esa misma noche se manifestaron y ocuparon la Ruta 41, «ya que además no nos enteramos por una vía formal», cuenta un representante de unos de los bailes.
Por cierto, el Consejo Parroquial llamó a las agrupaciones religiosas para pedirles que no viajaran a Villa Puclaro, «pues no habrá celebración y recepción de bailes. De este modo podrán evitar gastos de viaje y molestias innecesarias», reza el comunicado.
Sin embargo, y como explican a Diario La Región, «algunos bailes ya habían llegado desde otras regiones y estaban instalados cuando recibieron la carta que informaba la suspensión…».
Respecto de los motivos del conflicto, una fuente afirma que el Consejo Parroquial habría solicitado a los encargados de la festividad transparentar y rendir cuentas sobre los dineros recaudados. A su juicio, esa petición generó desconfianza en la comunidad. «Por eso la molestia del cura Pepe», señala.