Luego de las lluvias que dejaron al sector aislado durante semanas y a 37 familias sin sus viviendas, dirigentes sostienen que la delimitación del plano de Minvu contradice estudios de Sernageomin y CEAZA, advirtiendo que podría afectar el acceso a beneficios habitacionales.
Por René Martínez Rojas
La distancia –a casi 7 kilómetros de la carretera en Pan de Azúcar- y la falta de servicios básicos han sido parte de la vida cotidiana de Cruz de Caña desde 2012, cuando comenzaron a venderse los primeros terrenos. Sin embargo, hoy existe otra preocupación e incluso mayor: el mapa de riesgo elaborado tras la emergencia para el futuro de la comunidad, que alberga a 3.520 familias.
Claro, porque tras las lluvias del mes de julio, que dejó a la comunidad aislada por semanas y a 37 familias sin sus casas debido a la crecida de la quebrada, los vecinos se quejan de la delimitación de zona, advirtiendo que el plano del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) considera la quebrada como una franja roja, «exageradamente inundable, con una zona roja de cerro a cerro», reclaman.
Mientras que, según los antecedentes que manejan los dirigentes, la quebrada atraviesa una zona más acotada.
Por lo mismo, este domingo tuvieron una asamblea en la que dictaminaron evaluar acciones, «porque consideramos que es arbitrario, que no tiene un argumento o una base científica de cómo se generó ese plano», cuenta Claudia Cereceda, presidenta de la Junta de Vecinos San Joaquín y representante del sector rural cordillera en la mesa rural campesina.
Contradice los estudios
La inquietud, explica, va más allá de la delimitación, «porque con esto se determina otra cosa y contradice todos los estudios que ha desarrollado el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y CEAZA. Entonces, al final vemos que este plano solo es para descartar que Cruz de Caña tenga un beneficio habitacional».
Cereceda, quien también preside la agrupación Multisectorial, que reúne a dirigentes desde Piedra del Tope hasta Las Cardas, argumenta que «Sernageomin estuvo varios meses en el territorio haciendo este estudio, que determina cuál es la zona inundable, y después CEAZA vuelve a realizar otro estudio y también determina la zona inundable. Después pasó el tema de la lluvia, en julio de este año…».
Y afirma que como comunidad han recurrido a solicitudes de audiencia mediante la Ley del Lobby y que ahora buscan gestionar una reunión con el Serviu.
«Sin embargo, ellos no nos han llamado para decir: Vecinos, aclaremos esto. Todo lo contrario, pues nosotros tenemos que pedir como dirigentes e ir para allá».
Además, precisa que las organizaciones locales no han recibido una notificación formal sobre la resolución, pese a que están participando en una mesa de trabajo.
«Entendemos que los protocolos no necesitan notificarlos, pero si estamos trabajando en una mesa, y si tenemos un diálogo, lo mínimo es decir: Vecinos, esto los va a afectar».
































