Las agrupaciones advirtieron que la vulnerabilidad del territorio no puede medirse solo por los ingresos y llamaron al titular de la cartera de Vivienda a visitar la localidad para conocer las condiciones de vida de sus habitantes.
Por René Martínez Rojas
Las organizaciones sociales y comunitarias de Cruz de Caña, en la comuna porteña, manifestaron su «profunda preocupación» por las declaraciones del ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, y por la forma en que, a su juicio, se ha abordado la vulnerabilidad del territorio.
La reacción se produjo después de las inundaciones registradas en comunas del sector oriente de Santiago por la salida de quebradas, y a propósito de lo sucedido en Coquimbo hace unos meses, manifestó en un programa que en «Cruz de Caña había casas de clase media y clase media alta que se inundaron».
La frase generó molestia en los vecinos de la localidad, quienes señalaron que en el sector hay problemas de conectividad, dificultades para acceder a servicios básicos y una exposición permanente a riesgos naturales.
«Aquí hay familias que viven sin luz y sin agua y que, pese a ello, parecieran no ser consideradas suficientemente vulnerables por algunas autoridades», afirmaron.
Actuar con
responsabilidad
Las organizaciones (la Junta de Vecinos Cruz de Caña, la Junta de Vecinos San Joaquín, el Comité Pro Agua Cordillera, el Comité Pro Agua San Joaquín y el Club de Adulto Mayor Cruz de Caña) comentaron que uno de los aspectos más dolorosos fue la respuesta recibida durante la emergencia de julio.
Según indicaron, en el territorio fallecieron vecinos y, pese a la gravedad de los hechos, debieron esperar una respuesta del Estado.
«Esta situación nos obliga a preguntar por qué existen diferencias tan grandes en los tiempos de respuesta y en la protección que reciben las comunidades frente a una emergencia», expresaron.
A juicio de las agrupaciones, la vulnerabilidad no se mide únicamente por los ingresos económicos, «sino también por el aislamiento, la falta de electricidad e infraestructura, las dificultades para acceder a servicios básicos y las condiciones de riesgo que enfrentamos diariamente».
En ese contexto, invitaron al ministro Poduje «y a las autoridades competentes» a visitar Cruz de Caña, conversar con sus habitantes y conocer directamente sus condiciones de vida.
«Porque antes de clasificar a nuestros vecinos o comparar realidades territoriales, es necesario conocerlas», plantearon.
Cruz de Caña, admiten, no necesita prejuicios ni comparaciones, «ya que necesita seguridad, electrificación, prevención, inversión pública, conectividad, servicios básicos y dignidad», sostuvieron.
Y recalcaron que la vida de un vecino de la localidad «vale exactamente lo mismo que la de cualquier vecino del país. Y esa igualdad debe reflejarse también en la respuesta del Estado ante las emergencias y en las políticas públicas destinadas a proteger a nuestras comunidades».
Por lo mismo, solicitaron a las autoridades «actuar con responsabilidad, escuchar a las organizaciones locales y adoptar medidas concretas y urgentes para enfrentar las necesidades históricas de nuestro territorio».
































