La Cooperativa Control Pisquero y Pisco Chile cuestionaron las declaraciones del titular de Agricultura, quien sostuvo que los principales problemas tras el sistema frontal no son productivos y puso en duda las pérdidas en la industria del pisco.

Por: Valentina Echeverría O.

Las declaraciones del ministro de Agricultura, Jaime Campos, sobre los efectos del sistema frontal en la agricultura provocaron una inmediata reacción del sector pisquero. Mientras la autoridad aseguró que los daños productivos son «circunstanciales» y que, en el caso del pisco, «la cosecha terminó hace meses», representantes de la industria acusaron desconocimiento de la realidad que enfrentan los productores en las regiones de Coquimbo y Atacama.

En un punto de prensa, el ministro afirmó que «no hay daños estructurales en la agricultura chilena» y que los principales problemas derivados del temporal corresponden a la conectividad, el suministro eléctrico, el acceso al agua potable y la habitabilidad.

Respecto del rubro pisquero, agregó: «Hasta donde yo tengo conocimiento, en esta época del año no hay uva en las parras. Entonces, ¿de qué cosecha me hablan si la cosecha terminó hace meses?».

Las palabras generaron la respuesta del presidente de la Cooperativa Agrícola Control Pisquero, Mauricio Stay, quien calificó las declaraciones como «una falta de respeto» hacia el sector.

«No se puede medir los daños sentado desde una cómoda oficina en Santiago. Los daños hay que medirlos acá, con los testimonios de la gente, en terreno, embarrándose y ensuciándose las manos. Esa es la manera de medir los daños», sostuvo.

Stay agregó que muchos productores aún no pueden ingresar a sus predios debido a los efectos del sistema frontal y recalcó que la actividad agrícola no puede evaluarse únicamente por la existencia o no de fruta en los campos.

«La agricultura no se basa en el fruto, se basa en una temporada. Hoy no tenemos, a lo mejor, el fruto, pero tampoco tenemos qué trabajar, sobre qué trabajar ni con qué hacerlo», afirmó.

A las críticas también se sumó Pisco Chile, que mediante una declaración pública lamentó las palabras del ministro y sostuvo que estas «no dan cuenta de la magnitud de la emergencia que enfrentan numerosas localidades rurales de Atacama y Coquimbo».

El gremio señaló que, aunque todavía es prematuro cuantificar las pérdidas económicas, ya existen daños concretos como parrones destruidos o inundados, afectación de infraestructura de riego, pérdida de sistemas de conducción, caminos rurales interrumpidos y plantas de producción que han debido detener sus operaciones.

Asimismo, invitó al ministro a recorrer las zonas afectadas y conversar directamente con los agricultores para conocer el impacto que la emergencia ha provocado en los valles pisqueros