El gobernador regional pidió la renuncia del titular, mientras que el alcalde de Monte Patria lo declaró autoridad no grata. A las críticas también se sumó la diputada Carolina Tello, quien ofició al ministerio para exigir antecedentes sobre las declaraciones.
Por: Valentina Echeverría O.
La controversia por las declaraciones del ministro Jaime Campos siguió creciendo durante los últimos días. A las críticas del sector pisquero se sumaron el gobernador regional, Cristóbal Juliá; la diputada Carolina Tello; el alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, e integrantes del mundo campesino, quienes acusaron desconocimiento de la realidad que enfrenta la agricultura tras el sistema frontal.
La polémica surgió luego de que el ministro afirmara que el sistema frontal no dejó «daños estructurales» en el sector agrícola y relativizara el impacto en la industria pisquera, señalando que las pérdidas no podían atribuirse al temporal debido a que la cosecha ya había finalizado meses atrás.
Piden su renuncia
El gobernador regional, Cristóbal Juliá, fue uno de los más duros en responder al ministro por medio de una radio local, calificando sus declaraciones como «total y absolutamente impresentables» y asegurando que evidencian una profunda desconexión con la realidad que vive la Región de Coquimbo.
«Así como el Presidente de la República tuvo el coraje para hacer un cambio de gabinete en un momento, este es el momento también para hacer un cambio. Es insostenible la presencia del ministro Campos como ministro, porque es una persona que no da el ancho, que habla desde la indolencia y un desconocimiento profundo». Agregando que «lo único que puede hacer en este momento es renunciar. Renuncie ministro. Hágale un favor al Gobierno».
La autoridad regional sostuvo que el temporal dejó severas pérdidas para la agricultura y la ganadería, recordando que existen campos arrasados, crianceros afectados y una importante mortandad de animales, por lo que insistió en que la región requiere apoyo urgente para enfrentar la emergencia.
«Autoridad no grata»
En la misma línea, el alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, afirmó que las declaraciones del secretario de Estado minimizan el impacto de la catástrofe y revictimizan a quienes perdieron viviendas, infraestructura productiva y animales producto del sistema frontal.
«Cuando una autoridad habla de normalidad, lo que se entiende es que no vendrán ayudas ni apoyo para el mundo agropecuario, y eso sería un grave error. Los canales están destruidos o cubiertos por derrumbes; los sistemas de riego intrapredial fueron arrastrados; hay plantaciones, árboles y casetas destruidas. Nuestros crianceros están perdiendo animales porque los caminos permanecen cortados y no pueden hacer llegar alimento a su ganado. Esa es la realidad que vivimos y está muy lejos de la normalidad», señaló.
Herrera sostuvo además que la recuperación de los embalses no significa que la actividad agrícola pueda retomarse con normalidad, debido a los cuantiosos daños que dejó el temporal. En ese contexto, emplazó al Gobierno a destinar recursos extraordinarios para reconstruir canales, sistemas de riego y apoyar a agricultores y crianceros.
«Mientras se minimice el drama que viven nuestros agricultores, crianceros y familias afectadas, el ministro de Agricultura es una autoridad no grata para nuestra comuna», sentenció.
Piden explicaciones
Desde el Congreso, la diputada Carolina Tello también cuestionó las declaraciones del ministro e informó que ofició al Ministerio de Agricultura para solicitar los antecedentes en que se basó para emitir sus afirmaciones, además de un levantamiento exhaustivo de los daños por comuna.
«El ministro de Agricultura miente. Lo que él señala no refleja para nada la realidad que hoy vive nuestra región. Basta conversar con productores, cooperativas y agricultores para constatar la situación. Es muy distinta a la descrita por la autoridad.
La parlamentaria advirtió que la industria pisquera enfrenta problemas de conectividad, dificultades para trasladar productos, interrupción de las actividades productivas y una profunda incertidumbre respecto del estado de los pequeños viticultores.
«Nuestra voz es
ninguneada»
Las críticas también fueron compartidas por dirigentes del mundo rural. Consuelo Infante, integrante de la Mesa Campesina de Monte Patria, aseguró que la emergencia volvió a demostrar que las comunidades campesinas siguen sin ser escuchadas al momento de planificar medidas de prevención.
«Nuestra voz nuevamente es ninguneada. No es que el campesinado no quiera ser parte, sino que no es escuchado de forma activa. Cuando llegan estas lluvias nos damos cuenta de que las obras que venimos impulsando son las correctas, pero se nos ignora. El mayor daño de todo esto es el ninguneo de las autoridades», expresó.




































