Fue en medio del estallido social de octubre de 2019 cuando la estatua de Francisco de Aguirre -que da nombre a la principal arteria de La Serena- fue sacada de su base, lanzada al fuego y sumada a la barricada que bloqueaba el tránsito en la carretera.
Por René Martínez Rojas
Desde entonces, la escultura permanece en bodegas municipales, a la espera de un destino que por años quedó en suspenso.
Sin embargo, hoy ese proceso comienza a tomar forma e incluso desde antes que asumiera en diciembre de 2024 como alcaldesa, Daniela Norambuena ya había adelantado la posibilidad de restituir la estatua.
Por lo mismo, el municipio inició en el segundo semestre de 2025 un proyecto que incorporó la obra al Plan de Mantención de Monumentos Públicos y Esculturas, el que contempla tres etapas: la elaboración de un expediente técnico, la obtención de la conformidad del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) para intervenir la pieza, y la búsqueda de financiamiento público-privado para ejecutar su restauración y devolverla a su emplazamiento original.
Actualmente, afirma Norambuena que la escultura no se encuentra en un espacio público ni al aire libre, «sino que está ubicada en un recinto municipal bajo techo, protegida de la luz directa del sol, la lluvia y otras condiciones ambientales que puedan afectarla».
Estado crítico
Claro que el diagnóstico es severo. Y para mantenerla estable se han aplicado medidas de conservación preventiva «como el retiro de la alfombra húmeda que la envolvía, la limpieza del sector donde se ubica y la instrucción técnica de no moverla».
Pero a pesar de estar a resguardo, su estado fue calificado como «muy malo debido a daños estructurales graves, como fracturas, oxidación del bronce y la pérdida de piezas (antebrazos y la espada)».
Respecto a una futura fecha para su instalación, tiempo al tiempo, dado que la restauración no depende exclusivamente del municipio, sino que es un proceso «que depende de otras instituciones, en cuanto a permisos y financiamiento. Pero estamos dando la mayor celeridad posible y conversando con las autoridades para que se facilite este proceso, entendiendo que hay otros temas en la comuna que necesitan resolverse a la brevedad».
Sí explica que la tercera etapa del proyecto contempla su restitución al lugar original, en la avenida que lleva el nombre del conquistador español, como símbolo de la recuperación del espacio público y de la identidad serenense.
Tal como en Santiago, con el monumento al general Baquedano que hace unas semanas retornó a su lugar de origen, en La Serena no cree Norambuena que exista mayores dificultades, «pues creemos que este monumento ha sido parte de la historia de la comuna y representa parte de la identidad de los serenenses, así como la influencia de otras culturas en la formación de la ciudad actual».
Esta obra forma parte del Museo Escultórico al Aire Libre y cierra su recorrido, lo que le otorga un valor simbólico y cultural adicional dentro del patrimonio urbano de la ciudad.































