Profesores y asistentes de la educación aseguran que aún existen colegios con daños, humedad y problemas sanitarios. Advierten que ningún estudiante debe limpiar establecimientos y que la prioridad es proteger la salud de las comunidades educativas.

Por: Javiera Escudero.

Aunque el retorno a clases ya comenzó en parte de la Región de Coquimbo, los gremios de la educación insistieron en que la reapertura de los establecimientos debe hacerse solo cuando existan condiciones sanitarias y de seguridad adecuadas. Salas inundadas, techumbres dañadas, humedad, falta de agua potable y problemas de infraestructura siguen siendo una realidad en varios colegios golpeados por el sistema frontal.

La presidenta comunal del Colegio de Profesoras y Profesores de Coquimbo, Nancy Guzmán, explicó que, pese a la disposición de los docentes para retomar las actividades, muchos recintos no estaban en condiciones de recibir alumnos.

«Las y los docentes manifestaban su compromiso para volver, pero en muchos casos ello no era posible porque no existían las condiciones mínimas de seguridad, higiene y sanitización», sostuvo. Agregó que, tras una reunión con autoridades del SLEP, la Seremi de Educación y representantes del Ministerio, se acordó un retorno «con criterios de gradualidad y flexibilidad», permitiendo abrir solo aquellos establecimientos que cumplieran con los estándares necesarios.

Además, fue categórica al señalar que «de ningún punto de vista los estudiantes pueden exponerse a la limpieza de los establecimientos», dejando esa responsabilidad en el sostenedor.

Graciela Álvarez directora de los departamentos de Educación y Perfeccionamiento y Profesores Rurales del Colegio de Profesoras y Profesores de Chile reforzó el mensaje y afirmó que «la salud es lo primero».

Según indicó, ningún establecimiento debería volver a funcionar sin agua potable, sanitización, desratización y sistemas de alcantarillado operativos. También advirtió sobre el riesgo sanitario que representan las aguas servidas en las cercanías de algunos colegios. «Si no están las condiciones sanitarias, no se debe volver a clases hasta que se garantice aquello. No se puede exponer a nuestros estudiantes ni tampoco a las y los trabajadores», afirmó.

Una visión similar expresó la presidenta de los asistentes de la educación, Nolvia Piñones, reconoció que el temor sigue presente entre muchos funcionarios, especialmente porque varios también resultaron damnificados por el temporal. «Hay asistentes que perdieron sus viviendas, otros lograron salvar sus cosas, pero aun así existe la voluntad de volver. También hay mucha gente con miedo por todo lo que se vivió durante la emergencia», comentó.

En ese contexto, valoró la flexibilidad que han mostrado los equipos directivos para enfrentar esta etapa. «Los directores han sido muy respetuosos con los funcionarios y los estudiantes.

Mientras tanto, el SLEP Puerto Cordillera informó que este jueve habrá un total de 30 colegios en funcionamiento, mientras continúan las inspecciones para garantizar que cada recinto reúna las condiciones antes de volver a recibir estudiantes.