La ministra de Educación, María Paz Arzola, desplegó una intensa agenda en la Región de Coquimbo, para evaluar en terreno el estado de los establecimientos educacionales tras el sistema frontal que afectó gravemente al Norte Chico y definir el avance de las medidas operativas necesarias para el regreso a clases.
La ministra Arzola sostuvo que «nuestro propósito es que los niños puedan volver al colegio lo antes posible, porque es muy importante que ellos no pierdan la continuidad de las clases». En este contexto, puntualizó que «necesitamos volver a la normalidad, obviamente de manera gradual, mirando que los colegios efectivamente estén en condiciones».
La autoridad del Mineduc destacó que se está trabajando para identificar los distintos niveles de afectaciones en los centros educacionales y evaluar cuáles pueden subsanadas con recursos propios de los sostenedores y cuales requieren financiamiento adicional, ya sea vía Subdere o de la Dirección de Educación Pública.
El Ministerio de Educación seguirá acompañando a la región de Coquimbo en las próximas semanas desde los SLEP y la Seremi, con seguimiento permanente a los establecimientos más afectados hasta normalizar completamente el funcionamiento del sistema educativo regional. Hasta este viernes, se había identificado algo más de 600 establecimientos con algún grado de afectación.
Respecto a anuncios sobre el retorno a clases o nuevas suspensiones de actividades, la ministra Arzola explicó que dicha información se dará a conocer próximamente, de acuerdo con el avance que se registren los trabajos de habilitación de los establecimientos y la reposición de los servicios básicos.






























