Por: Valentina Echeverría O.

El hotel y casino ubicado en el sector de Peñuelas, en Coquimbo fue puesto en venta en el marco del proceso de ordenamiento que atraviesa la industria del juego a nivel nacional, luego de la crisis financiera que afectó a Enjoy en los últimos años.

El recinto, uno de los principales polos turísticos de la conurbación, ya no pertenece a la empresa operadora desde 2024, tras su segunda reorganización judicial, quedando en manos de un grupo inversionista que hoy busca concretar su venta.

Pese a ello, desde la compañía, el gerente general de Enjoy Coquimbo, Jorge Alvarado, aclaró que la operación del casino no se verá afectada y explicó que actualmente el funcionamiento del recinto se sustenta en un contrato de arriendo.

En esa línea, precisó que, una eventual transacción no modificaría las condiciones actuales de funcionamiento. «Si se vende, el contrato de arriendo prevalece. El nuevo dueño queda vinculado a mantenerlo, por lo tanto nosotros podemos seguir operando sin ningún problema y exactamente de la misma manera en la que lo hemos estado haciendo».

Más allá de la venta del inmueble, el proceso que marcará el futuro del casino es la licitación del permiso de operación que lleva adelante la Superintendencia de Casinos de Juego.

Según explicó Alvarado, la empresa ya renunció a su licencia de casino, por lo que continuará operando de manera transitoria. «Nuestra continuidad operacional es de aproximadamente dos o tres años más, de hecho la Superintendencia de Casino a fines de febrero de este año publicó las nuevas bases de licitación para quien quiera postular a tener el casino».

El proceso de licitación contempla la presentación de ofertas técnicas y económicas hasta julio de 2026, mientras que la adjudicación se proyecta para fines de este año o inicios del próximo.

Exigencias para el
nuevo operador

De acuerdo con las bases del proceso, quien se adjudique el permiso deberá cumplir una serie de condiciones, entre ellas una oferta económica mínima de 123 mil UF anuales.

Además, se exige el desarrollo de infraestructura turística en la comuna, como la construcción o habilitación de un salón de eventos con capacidad para 2.000 personas.

En materia laboral, uno de los puntos relevantes es que el nuevo operador deberá garantizar la continuidad del 100% de los trabajadores del casino, independiente de quién asuma la concesión.

Asimismo, se establece que el adjudicatario deberá otorgar a la municipalidad una opción de compra del inmueble al término del período de operación.