El cierre más prolongado registrado en el Paso Fronterizo Los Libertadores desde su inauguración en 1980 ya comenzó a pasar factura a la logística nacional y al bolsillo de las familias.
Por Joaquín López Barraza
Cumplido un mes de bloqueo continuo debido a las intensas nevazones en la alta cordillera, la acumulación de cientos de camiones a ambos lados de la frontera no solo mantiene en vilo a las autoridades, sino que proyecta un escenario complejo para las celebraciones de Fiestas Patrias.
Pese a que desde la Unidad de Pasos Fronterizos del Ministerio del Interior proyectan una posible reapertura de la ruta para este lunes 17 de agosto, la normalización del flujo tomará varias semanas, lo que afectará directamente el stock e importación de productos clave desde Argentina, Paraguay y Uruguay, encabezados por la carne bovina, los lácteos, yerba mate, aceite y hasta repuestos claves para el sector automotriz y minero.
«Yo veo que van a tener que subir. No sé a qué extremo, pero van a tener que subir. Si usted va a un supermercado y analiza los valores que teníamos un mes atrás, el rubro ya está en alzas. La carne va a subir porque los días que los camiones estuvieron parados no van a llegar en la cadena de frío que corresponde», advirtió Jorge Aquea, presidente de la Asociación Gremial de Dueños de Camiones de la Región de Coquimbo (ASIDUCAM).
El mayor nudo crítico expresado por el gremio del transporte radica en el tipo de carga que permanece detenida a más de 3.000 metros de altura. La mayor parte de la carne e insumos perecibles viaja en camiones frigorizados que requieren un consumo constante de combustible diésel para mantener encendidos los equipos de refrigeración.
«Tener camiones en la cordillera detenidos ya con 10 días es complicado. La mayoría de los camiones que vienen con carga de Argentina, Uruguay y Paraguay vienen con carne y son frigorizados. Al trabajar con frigorizados tienen que tener petróleo para que se mantenga la cadena de frío. Al cabo de unos días se les termina el combustible a los equipos de refrigeración, lo que significa que los productos que vienen se echan a perder», explicó Aquea.
A esta crisis logística se suma la urgencia humanitaria que viven los conductores en la alta montaña, expuestos a temperaturas bajo cero, escasez de agua, alimentos y fallas mecánicas por congelamiento de motores.
Valparaíso pide túnel
y no en Agua Negra
El colapso de Los Libertadores reacondicionó la discusión sobre la fragilidad de la conectividad internacional de Chile. Desde la Cámara Regional del Comercio de Valparaíso (CRCP) calificaron la situación como un «problema estructural», recordando que han pasado 14 años desde que se presentó el proyecto de un túnel de baja altura sin que existan avances concretos.
Frente a este escenario, desde el gremio del transporte de la Región de Coquimbo insistieron en que la solución de largo plazo para el país pasa por concretar la infraestructura en la zona.
«Hemos trabajado por años aquí en la Cuarta Región para que se pueda habilitar el túnel del Paso de Agua Negra. Eso significaría un alivio enorme para lo que pasa en el Cristo Redentor. Este país es limitado en muchos productos básicos que vienen de afuera —no solo carne, sino lácteos como leche y mantequilla— y necesitamos alternativas reales. Es necesario que las nuevas autoridades entiendan que hay que abrir y concretar Agua Negra», puntualizó el presidente de ASIDUCAM.



































