El seremi de Agricultura, Vicente Cortés, anunció que se llevará a cabo la segunda sesión de la Mesa de Seguridad Rural, que busca frenar el avance de grupos organizados que aprovechan rutas alternativas para evadir los controles del SAG y Carabineros en el sector de Limarí.

Por: René Martínez Rojas

La provincia del Limarí, y específicamente la comuna de Monte Patria, enfrenta hoy un escenario de «triple crisis». A los devastadores efectos de la sequía prolongada y la compleja batalla contra la plaga de la mosca de la fruta -que mantiene cuatro campañas activas solo en esa comuna-, se ha sumado un actor que agrava la incertidumbre de los productores: el robo de frutas por parte de bandas organizadas.

Ante este panorama, el seremi de Agricultura, Vicente Cortés, confirmó que, por instrucción del Subsecretario de la cartera y el delegado presidencial, se ha decidido separar las agendas de trabajo para abordar la criminalidad en el campo con una estrategia propia, distinta a la aplicada en zonas urbanas.

Mesas paralelas
para desafíos
urgentes

«Cuando nos toca asumir este desafío sabíamos que la plaga de la mosca de la fruta estaba muy presente y el subsecretario, en su visita a la región, presidió la primera mesa ejecutiva y en esa misma mesa citamos a la seremi de Seguridad, donde surgió la problemática de la inseguridad en la zona rural», reconoció Cortés.

Esta detección temprana derivó en la creación de la Mesa de Seguridad Rural, cuya segunda sesión se desarrollará el próximo miércoles. Y el objetivo es claro: focalizarse en delitos que, por su naturaleza, requieren un análisis técnico y operativo especializado.
«Son delitos que hay que abarcar de manera distinta; toda vez que las bandas son organizadas y los robos, por regla general, premeditados», explicó la autoridad.

El desafío de
las rutas
alternativas

Uno de los puntos más críticos es el control carretero permanente 24/7 en la zona donde confluyen los valles de Caren y Rapel, operado conjuntamente por el SAG y Carabineros. Sin embargo, la efectividad de este punto ha empujado a los delincuentes a buscar vías aledañas para mover la fruta robada o trasladar productos desde zonas reglamentadas a zonas libres sin autorización sanitaria.

«Nos hemos podido percatar que hay algunas vías aledañas que estas personas están ocupando no solo robar la fruta, sino para pasar de mala manera la fruta de zona reglamentaria a zona libre sin las autorizaciones respectivas. Por tanto, estamos viendo cómo poder abarcar entre el SAG y las Fuerzas de Orden y Seguridad tener mayor presencia fiscalizadora en esos caminos», señaló el seremi. Y para esta tarea, se cuenta con la asesoría de un experto en control permanente proveniente de Arica, zona donde este tipo de delitos es recurrente debido a la dinámica fronteriza.

Costo adicional para el productor

Los agricultores reconocen que la situación es compleja, por cuanto han tenido que invertir en seguridad privada para cuidar sus predios, teniendo presentes las grandes extensiones, lo que les ha significado un costo adicional.

«Nos hemos dado cuenta de que existen algunas otras vías alternativas y justamente a través del SAG se está evaluando, conjuntamente con el nivel central, la posibilidad de instalar otros controles en la zona para que este tipo de situaciones no ocurran. Estamos tomando medidas porque la fiscalización no solo depende de la capacidad de funcionarios del SAG, sino también de la disponibilidad de Carabineros, con quienes hemos tenido un apoyo constante», concluyó.

Hoy el sector más complejo sigue siendo Monte Patria, pues de las ocho campañas para enfrentar la mosca de la fruta cuatro están radicadas en la comuna, mientras que las otras están en La Serena (con dos), Coquimbo y Ovalle.