La exasesora del exdiputado por la Región de Coquimbo Juan Manuel Fuenzalida declaró ante la Fiscalía en el marco de la causa que involucra al exparlamentario Joaquín Lavín León. Según reveló Mega Investiga, su testimonio dio origen a una nueva arista que investiga un presunto mecanismo de devolución de parte de remuneraciones financiadas con asignaciones parlamentarias, similar al que actualmente se indaga en el caso de la senadora Camila Flores.

Por Joaquín López Barraza

Hace apenas unos meses el denominado caso de la «cuota Flores» instaló un nuevo foco de investigación sobre el uso de asignaciones parlamentarias.

Ahora, una declaración prestada por la exjefa de gabinete del exdiputado por la Región de Coquimbo Juan Manuel Fuenzalida (UDI) dio origen a una nueva arista investigativa que ya comenzó a ser conocida como la «cuota Fuenzalida».

Según reveló Mega Investiga, Evelyn Contreras —quien trabajó durante siete años junto al exparlamentario— declaró ante la fiscal Constanza Encina en el marco de la investigación por fraude al Fisco que involucra al exdiputado Joaquín Lavín León.

A partir de ese testimonio, el Ministerio Público abrió una nueva línea investigativa para indagar un presunto mecanismo de devolución de dineros provenientes de asignaciones parlamentarias.

Las asignaciones parlamentarias corresponden a recursos públicos destinados al funcionamiento de la labor legislativa, entre ellos la contratación de asesores y personal de apoyo.

«Cuota Flores»

De acuerdo con la declaración conocida por Mega Investiga, la exfuncionaria sostuvo que durante parte de 2024 recibió un aumento en su remuneración que posteriormente debía retirar en efectivo para entregarlo personalmente al entonces diputado o depositarlo en una cuenta bancaria, siempre siguiendo instrucciones que, según su relato, provenían del parlamentario.

Contreras afirmó que esos montos fluctuaban entre $350 mil y $400 mil mensuales y que el incremento quedó formalizado mediante un anexo a su contrato de trabajo.
Siempre según su declaración, decidió dejar de realizar esos depósitos luego de concluir que el mecanismo era improcedente.

«Porque yo estaba complicada, ya que entendía que esto era algo incorrecto y lo conversé con él y se molestó», declaró ante la Fiscalía.

La exjefa de gabinete también aseguró que, tras manifestar su decisión de no continuar con ese procedimiento, el ambiente laboral se deterioró y que hasta hoy mantiene temor por eventuales represalias derivadas de su testimonio.

La nueva arista

Según Mega Investiga, tras conocer esa declaración la fiscal Constanza Encina abrió una nueva investigación y solicitó diligencias para reunir evidencia sobre el presunto mecanismo descrito por la exfuncionaria. Entre ellas se incluyeron allanamientos recientes en dependencias vinculadas al exparlamentario.

La investigación se encuentra en una etapa inicial y los antecedentes contenidos en la declaración deberán ser corroborados por el Ministerio Público. Hasta ahora no existe formalización ni resolución judicial que establezca responsabilidad penal respecto del exdiputado.

Diario La Región intentó comunicarse con Juan Manuel Fuenzalida para conocer su versión sobre los antecedentes revelados por Mega Investiga. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición no respondió las consultas enviadas por este medio.

¿CELULARES AL BAÑO?

El pasaje final de la declaración describe una posible obstrucción a la investigación el mismo día del allanamiento al Congreso pero por el caso Lavín, el 29 de octubre de 2024.
«Me llamó la secretaria del diputado casi llorando y me dijo que estaban ustedes en la oficina del diputado Lavín, que está al lado de la de ella, y que estaban llevándose todo. Me dijo que tenía que resetear de forma urgente mi celular. Yo le dije que no lo iba a hacer, y ella me indicó que era una orden del diputado», declaró la testigo.

Agregó que la secretaria «tomó todos los dispositivos de la oficina mientras estaban registrando la oficina del diputado Lavín y, por instrucción del diputado Fuenzalida, los tiró a la taza del baño».

Junto con esto, dijo que «Finalmente no lo hice, tengo el teléfono para acompañarlo en la investigación, pero sé que ella tomó todos los dispositivos de la oficina mientras estaban registrando la oficina del diputado Lavín y por instrucción del diputado Fuenzalida los tiró a la taza del baño».