El alcalde de Coquimbo cuestionó que el Gobierno descartara la propuesta transversal de la Asociación Chilena de Municipalidades para focalizar el beneficio según los ingresos. Advirtió que la fórmula del Ejecutivo podría reducir los recursos del Fondo Común Municipal y llamó a reabrir el debate sobre una Ley de Rentas III.
Por Joaquín López Barraza
La discusión por las contribuciones dejó de ser solo un debate sobre impuestos. Para los municipios, la pregunta de fondo es otra: ¿quién financiará los servicios comunales si disminuyen los recursos del Fondo Común Municipal?
Ese fue el principal reparo que planteó el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, tras la reunión que sostuvo la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) con el ministro de Hacienda para abordar el proyecto que amplía los beneficios en el pago de contribuciones para los adultos mayores.
El jefe comunal criticó que el Ejecutivo desechara la propuesta elaborada por el municipalismo, respaldada transversalmente por alcaldes de distintos sectores políticos.
La diferencia entre ambas fórmulas, explica, es sencilla. Mientras la ACHM propone que la exención dependa de los ingresos del contribuyente, el Gobierno optó por una propuesta más amplia para los adultos mayores propietarios de su vivienda principal.
La propuesta municipal establece exención total para quienes perciban menos de 20,9 UTA, una rebaja del 50% para quienes estén entre 20,9 y 41,9 UTA, y mantiene el régimen general para quienes superen ese umbral.
«Consideramos que es una pésima decisión no escuchar a los más de 340 municipios de Chile que, de manera unida y transversal, presentamos una propuesta al Ministerio de Hacienda». Pero el punto donde Manouchehri endurece el tono es otro.
«No creemos razonable que una persona que tiene una vivienda de más de 500 millones de pesos y que puede estar percibiendo 10, 15 o hasta 100 millones de pesos mensuales deje de contribuir, mientras finalmente son los municipios y los vecinos más vulnerables quienes terminan pagando esa cuenta».
El conflicto está
en el Fondo Común
Municipal
El alcalde insiste en que el problema no es cuánto deja de recaudar cada municipio por contribuciones, sino el efecto que la medida tendría sobre el Fondo Común Municipal, mecanismo que redistribuye recursos entre las comunas del país.
Según explicó, el Ejecutivo planteó una compensación cercana a US$130 millones, mientras que las estimaciones del municipalismo sitúan la pérdida de recursos en más de US$200 millones.
A juicio de Manouchehri, esa diferencia deja abierta la incertidumbre sobre cómo se financiarán servicios que hoy dependen de esos recursos.
Además, cuestionó la posibilidad de complementar esa compensación mediante cambios asociados a los derechos de aseo vinculados al permiso de circulación.
«Nos parece un profundo error no querer que paguen quienes tienen mayores recursos y tratar de compensarlo con mecanismos que generan más incertidumbre para las municipalidades».
El debate que quiere abrir
Consultado sobre cómo fortalecer el financiamiento municipal más allá de esta discusión, el alcalde sostuvo que la controversia por las contribuciones demuestra la necesidad de retomar una conversación más amplia.
«Es hora de que Chile vuelva a sentarse a conversar acerca de una Ley de Rentas III». Dentro de esa discusión, planteó incorporar un royalty portuario para las comunas que conviven con esta actividad económica.
Según explicó, municipios como Coquimbo asumen costos permanentes por el tránsito de carga, el deterioro de calles, los problemas logísticos y otros impactos derivados del funcionamiento del puerto. «A nosotros nos pagan una patente cercana a los 30 millones de pesos».
Por ello, sostuvo que un royalty portuario —similar al que hoy existe para la minería— permitiría compensar de mejor manera esos costos y entregar mayores recursos a las comunas donde se desarrolla esta actividad.
































