Reconocen que la nieve, tierra y los rodados podrían retrasar la apertura del complejo fronterizo, por lo que solicitarán al nivel central recursos para despejar la ruta y avanzar en el mejoramiento de los 41 kilómetros que faltan hasta la frontera.
Por René Martínez Rojas
Desde San Juan, la priorización es clara: extender la apertura del Paso y acelerar su pavimentación. Así lo manifestó el presidente de la Federación Económica de dicha provincia, Daniel Millas.
Y en Coquimbo coinciden en avanzar en ambas materias. Aunque reconocen que hoy el panorama no es muy alentador debido a la nieve, tierra y los rodados acumulados en el camino. Un panorama que podría impedir la apertura de manera anticipada del paso, como ocurrió el año pasado.
Para el gobernador Cristóbal Juliá, «la prioridad inmediata es que el Paso Agua Negra pueda estar habilitado durante la primera quincena de diciembre, para recibir adecuadamente a los turistas argentinos durante la próxima temporada estival. Como Gobierno Regional hemos estado realizando las gestiones y coordinaciones necesarias para contribuir a que esto ocurra, pero quiero ser claro en decir que la habilitación del paso es una materia que corresponde a la Delegación Presidencial Regional y a los organismos competentes del nivel central…».
Preocupados
Explica Carlos Ramos, presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales y Jurídicas del CORE, que se han reunido en dos ocasiones con el encargado del complejo fronterizo, pero también con el delegado presidencial, el gobernador regional, y el seremi de Obras Públicas, y el panorama –dice- está bien complicado.
«Y no tan solo por la nieve que cayó, sino que por la cantidad de rodados que hay en el lugar. Así que primero estamos enfocados en abrir el Paso, toda vez que desde Argentina han dicho que tienen como plazo fatal abrirlo el 1 de diciembre».
Esto, porque los días 2 y 3 de diciembre se realizará el Comité de Integración, «entonces estamos preocupados por su apertura, y básicamente por el flujo de turistas».
Aunque en unas semanas tendrán nuevamente una reunión para ver y conocer cuáles serán los plazos, cuenta Ramos que el gobernador Cristóbal Juliá «ha dicho que va a recurrir al nivel central para pedir recursos, maquinarias y poder abrir el paso, de lo contrario se ve en serio peligro no solo el Comité de Integración, sino también el flujo de turistas, pues si no se abre en diciembre es posible que los argentinos busquen otro destino. Y eso nos tiene preocupados».
Una opinión similar entregó el consejero regional Pedro Valencia Cortés, presidente de la Comisión de Diálogo Político Coquimbo–San Juan, quien admite que en la región sí han hecho la tarea.
«Desde el Consejo Regional y el Gobierno Regional existe la voluntad, el compromiso y los acuerdos para avanzar en la pavimentación de los 41 kilómetros que nos faltan para llegar a la frontera. A esto se suma el respaldo que han manifestado distintos gremios de nuestra región, que entienden la importancia estratégica de mejorar nuestra conectividad con San Juan».
No obstante, sostiene que ahora «necesitamos que desde el nivel central se hable con la misma claridad. Si el Paso de Agua Negra no es priorizado desde Santiago, difícilmente llegarán los recursos necesarios para seguir avanzando».
El consejero destacó que el paso es estratégico para el Corredor Bioceánico y para el Puerto de Coquimbo, especialmente ante el crecimiento de la actividad minera en San Juan y los reiterados cierres del Paso Cristo Redentor, en la Región de Valparaíso.
Por lo pronto, la región ya manifestó su voluntad y está disponible para aportar recursos, «pero ahora falta que Santiago hable y diga qué importancia le asigna realmente al Paso de Agua Negra. Queremos llegar cuanto antes con pavimento a la frontera, avanzar hacia un paso comercial y mantener, al mismo tiempo, el Túnel de Agua Negra como nuestra gran obra de integración de largo plazo».




































