Coquimbo acusa falta de apoyo estatal; en Ovalle aún no comienzan las reparaciones de viviendas, mientras Andacollo exige soluciones viales antes de la Fiesta Chica de la Virgen del Rosario en octubre.

Por: Valentina Echeverría O.

A dos meses del sistema frontal que golpeó a la Región de Coquimbo, las comunas continúan intentando recuperar caminos, viviendas e infraestructura dañada. Aunque la conectividad ha sido restablecida en gran parte del territorio, los alcaldes advierten que todavía faltan obras definitivas y recursos que permitan superar las consecuencias dejadas por las lluvias.

El escenario varía en cada localidad. Mientras la administración porteña asegura haber redestinado más de $5 mil millones de fondos propios ante la falta de aportes adicionales, en la capital del Limarí todavía no se inician los arreglos de las casas afectadas. En Andacollo, en tanto, la principal preocupación está puesta en las rutas que deberán recibir a miles de visitantes durante octubre por la fiesta chica en honor a la virgen del Rosario.

Recursos
municipales

El alcalde Alí Manouchehri de Coquimbo cuestionó la respuesta estatal y explicó que el municipio debió modificar su planificación financiera para atender las necesidades más urgentes. «No hemos visto acciones concretas del Estado para la reconstrucción, es por eso que redestinamos más de $5 mil millones de inversión 100% municipal para abordar las consecuencias que el sistema frontal dejó en nuestra comuna».

Manouchehri sostuvo que las soluciones de mayor alcance dependerán de recursos que por ahora no se encuentran disponibles. «Sabemos que el Gobierno ya cerró la puerta a esa posibilidad y que dependemos de la discusión del presupuesto 2027 para contar con los recursos que se necesitan para enfrentar de manera efectiva las consecuencias que dejaron las lluvias en la Región de Coquimbo».

Viviendas
pendientes

En Ovalle, el alcalde Héctor Vega informó que ya no existen sectores desconectados, aunque permanecen pendientes algunos badenes y pasos provisorios. Los Aromos de Tabalí figura entre los puntos más complejos y se espera habilitar las conexiones restantes durante noviembre mediante terraplenes.

Superada gran parte de la emergencia vial, las gestiones se concentran ahora en los inmuebles que sufrieron daños. «Al día de hoy todavía no han iniciado los trabajos de reparación de las viviendas afectadas. Eso hay que dejarlo claro. No se han iniciado y estamos a la espera de que eso se haga a la brevedad posible».

El jefe comunal indicó que se levantaron las fichas FIBE y que algunos hogares recibieron bonos de emergencia, mientras otros aportes siguen pendientes. Serviu, en tanto, continúa realizando el catastro de las propiedades.

Vega aclaró que no solicitaron casas provisorias debido a las características de los terrenos donde se registraron los perjuicios. «No vamos a ser irresponsables de instalar una vivienda de emergencia en un lugar que es zona de inundación y no tiene las medidas de mitigación necesarias».

Según el edil, gran parte de los casos corresponde a parcelas de agrado emplazadas en áreas inundables. Algunas construcciones tampoco contarían con permiso de edificación, por lo que se estudian alternativas de regularización y reubicación.

Riesgo en rutas

En Andacollo, la conectividad fue recuperada con maquinaria municipal y el apoyo de empresarios locales. Sin embargo, el alcalde Juan Carlos Alfaro advirtió que la Ruta D-51 mantiene un tramo sin pavimento y otros puntos deficientes, situación que preocupa ante la próxima fiesta religiosa, debido a la gran cantidad de vehículos que utilizan esa vía para ingresar a la comuna.

Alfaro alertó que uno de esos puntos podría generar accidentes entre quienes circulan a mayor velocidad pensando que el pavimento está completamente reparado. «Hay un arreglo que hizo la empresa de mantención, pero quedó malo, derechamente quedó malo. Ahora es más peligroso que cuando había tierra, porque los conductores se confían, van a una velocidad alta y puede producirse un accidente».

El edil también calificó como deficiente la conservación de la D-51 y pidió revisar las rutas interiores que conectan con Ovalle y Río Hurtado, utilizadas igualmente por quienes asisten a la celebración. «Se nos acerca la fiesta religiosa y necesitamos urgentemente tener el camino principal en buen estado», recalcó.

Aunque las tres comunas muestran avances en conectividad y atención de la emergencia inmediata, sus autoridades coinciden en que las tareas más complejas permanecen abiertas: reparar hogares, recuperar infraestructura y asegurar caminos que todavía exhiben las huellas del sistema frontal.