El alcalde de Coquimbo mantiene su línea y reitera negativa a la pirotecnia para recibir el 2027. A cambio, a puesta por un buen show y el que quiera, puede mirar a los fuegos artificiales de más al norte. Declaraciones cuando La Serena anuncia una fiesta de luces «a todo trapo» en El Faro Monumental.

Waldo Gutiérrez Rosas.

Sería el portazo definitivo a los fuegos artificiales en Coquimbo. Lo cierto es que sin querer queriendo, la contingencia hace que los dos alcaldes más importantes de la zona no vuelvan a encajar sobre un mismo proyecto. Había sido la alcaldesa de La Serena, Daniela Norambuena, la que comunicó el retorno de los fuegos artificiales para el año nuevo en la conurbación.

Una iniciativa que en las últimas horas ha ido tomando fuerzas, pues contaría con el respaldo de distintos gremios como el turístico y el gastronómico. Y es que la noche del 31 de diciembre sería una bonita chance para repuntar en una crisis que se arrastra desde antes de la Semana Santa, afirman distintas fuentes del sector privado en La Avenida del Mar.

Desde la capital regional juraron que el objetivo primordial sería compatibilizar que esta tradicional celebración en la playa, considere sobre todo a los niños TEA y a las mascotas que sufren con los explosivos.

NEGATIVA

El tema fue tomado por sorpresa por el jefe comunal porteño Ali Manouchehri. No era parte de la agenda del edil tener que salir abordar un tema que al parecer estaría zanjado. Ali, enfático ha ido señalando que Coquimbo no tendría fuegos artificiales, y es que, desde el inicio de su gestión, se habría tomado la determinación de no realizar este espectáculo.

«Hoy tenemos otras prioridades. Entendemos que algunos estén más preocupados de los fuegos artificiales que de los recortes presupuestarios que enfrentará el Gobierno Regional, de los niños que se quedarán sin computadores, de los recursos absolutamente insuficientes para la reconstrucción o de la disminución del presupuesto para tenencia responsable de mascotas», dijo el alcalde al Diario LA REGIÓN.

Manouchehri argumentó además que esta medida «se tomó no ahora, sino que del inicio de mi gestión y nosotros decidimos que no habrá fuegos artificiales en apoyo a las familias del espectro autista y el mundo animalista».

Cabe recordar que, en noviembre de 2019, ambos municipios suspendieron los shows pirotécnicos. De ahí en más todas las noticias de fuegos artificiales se veían por tv y lo que sucedía en Viña del Mar. Aunque en cada población de Coquimbo la pirotecnia ilegal se hace sentir cada vez más fuerte.

Ali dice estar consciente que esto generará polémica, pero advierte que es un barco al cual no quiere subirse.

«Acá mucha gente me ha escrito por interno y me dicen que su perrito murió por los fuegos artificiales, y esto no tiene que ver con el año nuevo, no estoy cuestionando esa determinación. Entiendo que La Serena tomó esa determinación, pero nosotros decidimos esto hace mucho rato»

Así, esbozó que sí o sí hará un espectáculo musical. «Prefiero gastarme esos $100 millones en traer grupos y hacer una fiesta durante más de 2 horas». Además de quejarse por los recortes que le impiden pensar en otros panoramas para los vecinos, Ali advierte que el debate no puede transformarse en una competencia de quien tira más pirotecnia.