La familia de Carlos Andrés Aquea Álvarez busca mantener los rastreos para dar con el paradero del buzo desaparecido en la costa de Atacama. Según informó su hermana, María Soledad Aquea Álvarez, la búsqueda se extenderá por otros 15 días, mientras cercanos y voluntarios continúan recorriendo el sector.

Por estas horas la familia regresa a la región de Coquimbo. En Chañaral de Aceituno quedarán un par de rescatistas voluntarios. La familia explicó que durante los primeros ocho días participaron instituciones como la Armada, Bomberos y Carabineros. Sin embargo, afirmó que actualmente son principalmente amigos quienes se turnan para continuar las labores.

«Vienen unos, se van otros. Pero en este momento todos los ojos son buenos», expresó, al pedir que más personas se sumen a la búsqueda, especialmente por tierra y entre los roqueríos.

María Soledad señaló que todavía faltan implementos de su hermano por encontrar y pidió que los rastreos no se detengan. «No importa que tengamos que caminar sobre las piedras, pero necesitamos en este momento eso, que no se pierda la búsqueda», manifestó.

La hermana también descartó, desde su perspectiva, que la desaparición se deba a un ataque de tiburón y planteó que es necesario esclarecer lo ocurrido. Hasta ahora, las circunstancias de la desaparición no han sido determinadas.

Carlos tiene 48 años, es ingeniero constructor y vive en Coquimbo, donde está su familia. Según relató María Soledad, el día de su desaparición había ido a bucear por deporte, ya que se encontraba trabajando en su profesión.

Mientras esperan novedades sobre su paradero, sus cercanos insisten en sumar apoyo para continuar recorriendo la zona por tierra y mar.