El director nacional del Servicio, Frank Sauerbaum, señala que se reforzarán las fiscalizaciones en el país e informa que desde enero se han concretado cerca de 1.800 expulsiones y que casi 11.000 personas han salido voluntariamente de Chile.

Por René Martínez Rojas

Este miércoles se dio inicio a una mesa de trabajo migratorio liderada por el delegado presidencial, con el objetivo de coordinar acciones para abordar la migración irregular y recuperar el orden migratorio. Así lo señaló el director nacional del Servicio de Migraciones, Frank Sauerbaum, quien definió esta labor como «la gran tarea que el presidente Kast nos ha demandado».

Y aunque la existencia de una gran informalidad e ilegalidad en el país ha sido compleja, «hemos tenido una baja importante gracias al control fronterizo en el norte, con cerca del 93% de los ingresos clandestinos», asevera.

Explica que la gente se quedó con la imagen de la famosa zanja (ríe), «pero es solo uno de los elementos, pues lo que se hizo fue aumentar al doble la cantidad de militares en la frontera, además de la tecnología con drones, aviones no tripulados y cámaras que ven a 12 kilómetros de distancia, lo que ha ido disminuyendo el ingreso clandestino por el norte».
Eso –cuenta- ha permitido no solo una reducción de la migración irregular, sino que también la fiscalización dentro del país «a las personas de las que hoy no teníamos ninguna información».

Se han ido
voluntariamente

Entre enero y septiembre –afirma- se identificó a 13.000 personas que ya vivían en Chile desde hacía cinco años y de quienes no había información, «por lo tanto, debemos tratar de producir un ordenamiento y empadronarlas, justamente porque la migración irregular se mezcló con el narcotráfico y el crimen organizado».

En ese punto, señala que se han intensificado las expulsiones, pues desde enero cerca de 1.800 personas han sido expulsadas y casi 11.000 han salido voluntariamente del país. De estas últimas, alrededor del 75% serían ciudadanos venezolanos.

«Han entendido que si quieren entrar a Chile lo tienen que hacer a través de la puerta, haciendo los trámites respectivos», avisa.

El aumento de la migración irregular, plantea, se produjo a partir de 2022, después de la pandemia, y en un contexto marcado por el deterioro económico en países de Centroamérica y la crisis en Venezuela.

Después de la población venezolana, las nacionalidades que más llegan son la colombiana, la peruana y la boliviana.

Visas para el
trabajo agrícola

En Coquimbo existe una situación que se repite en otras regiones, y que tiene que ver con la llegada de personas para trabajar en temporadas agrícolas. Sobre este punto, Sauerbaum asegura que el Servicio ha aprobado visas para facilitar la contratación regular y llamó a los agricultores a presentar sus solicitudes con anticipación.

«No tenemos ningún problema en que los migrantes que vengan de Bolivia, por ejemplo, que son los especialistas en esta materia de trabajo de temporada agrícola, vengan con su visa. Y luego de terminar su trabajo, se vayan», sostuvo. Y añade que el Servicio buscará agilizar esos trámites para que puedan trabajar con sus documentos al día.