Comunidades lamentan que construcción se mantenga en suspenso por temas económicos, cuando «es una prioridad y emergencia». Como sectores rurales dicen estar bloqueados «desde el aeropuerto hacia arriba».

Por René Martínez Rojas

El día lunes no faltó nadie. Desde el mundo privado, público y académico expresaron sus malestar y preocupación junto al GORE por la decisión del Panel Técnico de Concesiones de objetar la construcción de la Circunvalación La Serena-Coquimbo por observaciones económicas.

Un duro golpe a
la inversión y la
conectividad.

Todos exigieron respuestas y prioridad a la iniciativa. Entre ellos, los dirigentes Eduardo Ortega, presidente de la Junta de Vecinos del Hinojal y de las Juntas de Vecinos Rurales en la Mesa Rural de la comuna de La Serena, y María Vera, presidenta del APR Bellavista-Ceres y representante de La Serena en la Asociación Gremial de APR de Elqui.

Para ambos, la decisión adoptada por el Panel refleja una falta de prolijidad técnica y gestión efectiva en una obra clave para el desarrollo regional.

Los dos fueron oradores en el Salón O’Higgins del Gobierno Regional y expresaron el sentir de las comunidades por no tener aún claridad con respecto a este proyecto y específicamente con el ensanche, «porque justo con la circunvalación, también viene el ensanche de la Ruta 41 en el sector del aeropuerto y resulta que, al bajarse este proyecto, no tenemos certeza de lo que se va a ejecutar este año…», sostuvo Ortega.

Balde de agua fría

La incertidumbre radica en cómo podrán acceder al nuevo hospital y para eso «debemos entrar a la circunvalación, así que fue un balde de agua fría saber que el Panel Técnico rechazaba la implementación cuando lo dábamos por hecho», dijo el también titular de la Comisión Hídrica de la Mesa Estratégica de Recursos Hídricos del Elqui e integrante del Consejo de la Sociedad Civil del Ministerio de Defensa Nacional.

Afirma que están «muy postergados» y que la autoridad siempre los ha mantenido en reserva, también en la participación, por ejemplo, de la ciclovía, «cuando tenemos estudiantes que viven en La Serena y algunos la ocupan para el traslado. Creemos que nuestra voz es importante y la ruralidad tiene que ser contemplada en proyectos de urbanización».

Reitera que «cuando se nos margina es un despropósito de la autoridad, porque quedamos ciegos frente a todos estos avances».

Una prioridad

Si bien el Panel Técnico cuestionó los valores de la iniciativa de Sacyr y apeló a realizar una licitación, en la conurbación y las comunidades camino al valle dicen necesitar «conectividad de manera urgente» y que esta decisión solo deja en evidencia la desconexión del nivel central con las verdaderas urgencias de las regiones.
«No estamos aún en marzo y ya hay congestión, y resulta que el universo de locomoción ha aumentado y nosotros estamos al debe con el sistema rural, ya que no tenemos locomoción para algunas localidades. Y por eso despendemos mucho de estas vías de acceso, de ingreso a la ciudad. Para nosotros, la circunvalación es de verdad una prioridad», afirma.

Para María Vera un panorama complejo el de la ruralidad y se ilusionaban, «pues tendríamos una salida norte, sur y para el valle. Imagínate, así nosotros podríamos descongestionar la Ruta 41, el aeropuerto, y nos permite rapidez en ir a una ciudad más lejana. Pero indudablemente que nos afecta de la misma forma o quizás más, porque somos invisibilizados».
No duda en señalar que se necesitan obras de esa envergadura, «pero encontrarnos con esta sorpresa en cuanto a una modificación por un tema económico es frustrante, toda vez que estamos sin un mejor desarrollo como sector rural y para la provincia completa. Acá estamos todos involucrados, porque como área metropolitana merecemos mejorar en obras».

Independiente del cambio de gobierno, que iniciará el 11 de marzo, insiste en que esta obra «es una prioridad y una emergencia. ¡Es un todo! Estamos años esperando obras de esta envergadura y lamentablemente en la misma postura que con la Ruta 41, que es la doble vía, ya que cada año se van alargando más los tiempos y ahí estamos, cuando ya deberían haber comenzado con los trabajos. Estamos bloqueados como sectores rurales desde el aeropuerto hacia arriba».