Subsecretario de Seguridad, Andrés Jouannet, afirmó que la delincuencia se instaló en liceos. Diputado Bernardo Salinas (Ind-PC) tildó los dichos de «irresponsables» y Marco Antonio Sulantay (UDI) advirtió que los establecimientos «son un objetivo para los delincuentes…».

Por René Martínez Rojas

Fue este martes que el subsecretario de Seguridad, Andrés Jouannet, abordó el avance del crimen organizado en el país, asegurando que este fenómeno también se ha extendido al sistema educativo, incluyendo liceos emblemáticos.

En conversación con una radio capitalina, la autoridad sostuvo que «este gobierno tiene voluntades claras respecto de la lucha contra el crimen organizado, y así ha sido desde el primer día», y detalló que la estrategia no se limitará a medidas operativas, sino que incluirá cambios estructurales para fortalecer la respuesta del Estado.

En ese contexto, afirmó que «no solamente vamos comprar vehículos, sino que una cuestión mucho más profunda de cuestiones estructurales que tienen que ver, por ejemplo, con lo que estamos viendo en la educación, donde se instaló el crimen organizado y la delincuencia», apuntando directamente a la presencia de estas dinámicas en establecimientos escolares.

Sin embargo, las palabras de Jouannet no cayeron bien en todos los sectores. Desde la zona, el diputado (Ind-PC) Bernardo Salinas calificó la aseveración como «absolutamente irresponsable» y acusó una falta a la verdad por parte de la autoridad.

«Cuando se dice una cosa tiene que tener datos objetivos, concretos, que efectivamente pueda manifestar lo que está aseverando. Reitero: es irresponsable, y estigmatiza, además, a los sectores populares, porque qué es lo que está diciendo, que la delincuencia se instala en la educación pública, en las escuelas que pertenecen a los SLEP…», fustigó Salinas.

Para el parlamentario, los dichos del subsecretario tendrían un trasfondo político, apuntando que como «máxima autoridad del Estado debería tener elementos objetivos para decirlo y justamente lo dice porque presiona indebidamente para aprobar la ley (ayer los diputados aprobaron en primer trámite el proyecto de Escuelas Protegidas, cuya iniciativa tuvo un respaldo de 103 parlamentarios y el rechazo de 43, además de tres abstenciones) que se está discutiendo en la Cámara de Diputados. Y lo hace para que nosotros podamos tener un elemento más para apurar y aprobar este proyecto que es malo, que no apunta a detener la violencia en los colegios. Por tanto, creo es que tendencioso y falta absolutamente a la verdad».

Objetivo para los delincuentes

En la vereda opuesta, el diputado Marco Antonio Sulantay (UDI) coincidió con el diagnóstico del Ejecutivo, señalando que ninguna institución está exenta de la influencia delictual, especialmente ante el avance del narcotráfico.

«Cuando hablamos de crimen organizado sabemos que, lamentablemente, ningún estamento o institución de la sociedad está exenta de su influencia», afirmó.

El legislador gremialista añadió que en ese sentido «los establecimientos educacionales son un objetivo para los delincuentes que pretenden incentivar la drogadicción desde la etapa más temprana de nuestros niños y jóvenes, así como promover la narcocultura basada en el acceso a privilegios mediante acciones ilícitas».