Polémica fue la revelación de que el delegado presidencial Víctor Pino fuera encuestado por el municipio de La Serena por la Ficha Básica de Emergencia (FIBE) después del temporal. Mientras eso pasaba, desde el municipio de Coquimbo aseguran que siguen catastrando afectados, y si bien hay funcionarios porteños afectados, se ha ayudado solo a quien tiene menor ingreso.

Por: Javiera Escudero

Contra el tiempo avanza el catastro de familias afectadas por el temporal en Coquimbo. De acuerdo con las cifras entregadas por la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco), existen 16.830 viviendas eventualmente afectadas, de las cuales 4.870 ya han sido visitadas por los equipos municipales.

A pocos días del cierre del proceso, todavía quedan cerca de 1.900 hogares por visitar, según el catastro informado por el municipio. El plazo extraordinario otorgado por el Ministerio de Desarrollo Social termina este viernes 4 de septiembre.

Cristóbal Reyes, director de Desarrollo Comunitario (DIDECO), cuestionó que la extensión del plazo haya sido comunicada recién durante la jornada del viernes 28 de agosto, situación que, según explicó, dificultó la organización de los equipos durante el fin de semana.

La emergencia tampoco dejó fuera a quienes trabajan en el propio municipio. Reyes relató que varios funcionarios resultaron afectados y que se ha intentado priorizar a trabajadores con menores ingresos.

«Muchos funcionarios afectados, partiendo por este director que perdió el sistema eléctrico, sistema de agua, una parte del techo, sistema de gas», contó al Diario LA REGIÓN.

«De hecho me encuentro arrendando en este momento en el centro de Coquimbo, porque perdí la posibilidad de habitar mi casa, pero afortunadamente tengo una buena situación conforme a mi trabajo, así que por mi caso particular estoy cubriéndolo por mi propio medio», recalcó.

El director de DIDECO se refirió a la responsabilidad social que conlleva un alto cargo. «El alcalde siempre nos pide y nos exige interpretar la función pública con la vocación social y del servicio que se merece, y por tanto este director y todo su equipo municipal siempre se preocupa de quiénes más lo necesitan y no evidentemente de quienes por alguna razón, aunque sea transitoria, ostentamos mejores condiciones socioeconómicas».

Eso sí desde el municipio han realizado esfuerzos para identificar y apoyar a trabajadores de cuadrillas, especialmente quienes cuentan con menores ingresos y tienen mayores dificultades para financiar reparaciones.

«Las personas que tienen ingresos bastante menores, hemos hecho el máximo de los esfuerzos para poder también ayudarlos y visitarlos en la medida que se haya podido, conforme a la planificación que tenemos».

¿Y después
del catastro?

Una vez que termine el levantamiento de información, será el Gobierno el encargado de definir qué tipo de ayudas recibirán las familias y cuánto dinero se destinará a cada caso.
«Quién determina cuántos recursos, cuándo, dónde y a quién es el Gobierno. Por lo tanto, las personas debiesen esperar, esperemos que, en más breve plazo, para poder recibir este aporte», señaló el director.

Reyes puso especial atención en las viviendas con daños más graves, correspondientes a los niveles 4 y 5 de afectación, donde los montos de ayuda para enseres podrían resultar insuficientes para enfrentar pérdidas estructurales. «Esperamos que el SERVIU principalmente disponga rápidamente de subsidios de relocalización o de reconstrucción, porque evidentemente una transferencia de 300 mil, 400 mil o 1,5 millones es insuficiente», cerró Reyes.