La reserva nival de este año es muy superior a la de temporadas recientes y ya comenzó a alimentar los cauces. CEAZA proyecta que los mayores caudales se produzcan entre noviembre y diciembre, mientras otras estimaciones extienden el período de mayores aportes hasta enero.
Por Joaquín López Barraza
La cordillera de la Región de Coquimbo todavía guarda una importante cantidad de agua en forma de nieve, pese a que el proceso de deshielo ya comenzó y sus primeros efectos se observan en los cauces. En La Campana, por ejemplo, el aumento del caudal de la quebrada Uchumí y el arrastre de material ya están dificultando el tránsito por la Ruta 41-CH.
La magnitud de la reserva es excepcional. En Llano de Las Liebres, en Elqui, CEAZA registró este año 365 milímetros de agua equivalente, frente a unos 50 mm como máximo en 2025. En Tascadero, Limarí, alcanzó 366 mm, versus 80 mm el año pasado. En ambos puntos, la reserva medida es entre cinco y siete veces superior a la de la temporada anterior.
«La mayoría de las cuencas en la Región de Coquimbo son nivales», explica Cristian Orrego, encargado del Área Meteorológica de CEAZA. Esto significa que buena parte del agua de las precipitaciones queda almacenada como nieve y posteriormente comienza a liberarse, aumentando progresivamente los caudales hasta alcanzar su máximo a comienzos del verano.
La situación ya empieza a reflejarse en los registros. La Junta de Vigilancia del Río Elqui informó que entre el 1 y el 21 de septiembre la entrada media estimada a La Laguna llegó a 1,21 m³/s, por encima de los 0,88 m³/s registrados en igual período de 2024 y los 0,61 m³/s de 2025. La Laguna acumula además 7,82 metros de nieve caída durante 2026, aunque esta cifra corresponde a la acumulación registrada en el punto de control y no equivale a la profundidad actual del manto nival.
Para los próximos días, las altas temperaturas también pueden acelerar el proceso. CEAZA pronosticó máximas de hasta 31-32 °C en valles interiores, advirtiendo que el aumento de temperatura podría favorecer el derretimiento de nieve y generar nuevos aumentos de caudal o activación de quebradas.
Pero el grueso del aporte todavía no habría llegado. CEAZA sitúa normalmente los mayores caudales entre noviembre y diciembre, mientras las proyecciones de PROMMRA para Elqui concentran los mayores aportes entre noviembre de 2026 y enero de 2027.































