El pabellón de 42,5 metros fue izado nuevamente en una ceremonia en el Regimiento N° 21 Coquimbo, en el marco de las actividades oficiales por Fiestas Patrias y el aniversario de las Glorias del Ejército.
Por René Martínez Rojas
Después de cuatro años sin flamear, la megabandera Bicentenario volvió a ocupar su lugar en la cima del cerro Santa Lucía, en una ceremonia realizada durante la mañana de este jueves, y que reunió a autoridades regionales, representantes del Club de Amigos del Regimiento e integrantes del regimiento.
El pabellón, instalado en un mástil de 42,5 metros de altura, había dejado de ser izado debido a dificultades administrativas relacionadas con el suministro eléctrico, y ayer entre aplausos destacaron el significado de su retorno.
«Hoy (ayer) no solamente izamos una bandera, sino que recuperamos un símbolo», afirmó el oficial, quien agregó que el acto podría parecer sencillo, «pero que tiene para nosotros un profundo significado, pues esta bandera representa sus tradiciones, su historia y su permanente contribución a la construcción de Chile», sostuvo el comandante del regimiento, coronel Alejandro Ortiz de la Fuente.
Dificultades
administrativas
El inconveniente estaba relacionado con el pago de la cuenta eléctrica, cuya factura se encontraba a nombre del Ministerio de Obras Públicas, organismo que además estuvo a cargo de la construcción de la obra
«Durante este tiempo existieron dificultades y situaciones administrativas que impidieron que pudiera ocupar el lugar que hoy nuevamente recupera. Pero si algo nos demuestra este momento es que las dificultades administrativas pueden postergar un propósito, pero no necesariamente pueden apagar una voluntad», señaló.
En su oratoria, enfatizó el vínculo histórico entre el regimiento y la comunidad.
«Somos orgullosamente coquimbanos, pero también chilenos, y por eso es tan significativo que esta bandera se encuentre aquí, en el Regimiento N° 21 Coquimbo, una institución que durante generaciones ha mantenido un estrecho vínculo con esta comunidad y que forma parte de la historia de la región», expresó.
El militar valoró especialmente las gestiones realizadas por el personal del regimiento, que recopiló antecedentes y buscó alternativas para resolver la situación. Asimismo, destacó el apoyo del Club de Amigos del Regimiento, cuyos integrantes —dijo— han mantenido un compromiso permanente con la unidad militar.
«Nunca se perdió la intención de recuperar este símbolo», aseguró, y manifestó su deseo de que la megabandera permanezca flameando durante muchos años y pueda ser conocida por las nuevas generaciones.
«Los símbolos permanecen vivos cuando existen personas dispuestas a cuidarlos».

































