Los antecedentes fueron difundidos en redes sociales por el diputado Bernardo Salinas y la concejala Rayén Pojomovsky. Salud aseguró que los controles posteriores resultaron conformes, mientras Aguas del Valle declaró que las muestras cuestionadas fueron tomadas en recintos privados y no en su red de distribución.

Valentina Echeverría O.

La presencia de E. coli en muestras de agua tomadas después del sistema frontal de julio encendió las alertas y abrió cuestionamientos respecto de la fiscalización realizada durante la emergencia. Los antecedentes fueron dados a conocer por el diputado Bernardo Salinas y la concejala Rayén Pojomovsky, quienes solicitaron a Contraloría revisar la actuación de la Seremi de Salud y la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS).

De acuerdo con informes de la Seremi de Salud, uno de los análisis corresponde a una muestra tomada el 27 de julio desde un lavamanos del Stripcenter Cuatro Esquinas, que registró 7,8 UFC (Unidades Formadoras de Colonias) por 100 ml de coliformes totales y presencia de E. coli.

Posteriormente, el 3 de agosto, una nueva muestra obtenida en el mismo recinto registró 130 NMP por 100 ml de coliformes totales y nuevamente presencia de E. coli. Ese día también se detectó la bacteria en una muestra tomada desde el lavaplatos de una vivienda particular, donde los coliformes totales alcanzaron 46 NMP (Números más Probables) por 100 ml.

Caso a Contraloría

Para el diputado Salinas, los antecedentes ameritan revisar tanto las fiscalizaciones como la respuesta de los organismos involucrados. «No tenemos certeza de que el agua que consumió nuestra población tras el temporal de julio cumplió con los estándares de calidad exigidos».

El diputado explicó que recurrieron a Contraloría para determinar «si los organismos responsables hicieron correctamente su trabajo y realizaron los controles correspondientes», enfatizando que se requieren respuestas sobre las medidas adoptadas.
Asimismo, la concejala Rayén Pojomovsky cuestionó especialmente la comunicación de estos episodios a la comunidad. «Me preocupa que la Seremi de Salud jamás haya advertido a la población de nuestra comuna, porque consumir agua con coliformes fecales está absolutamente prohibido por sus impactos en la salud. Espero que dé un paso al costado, por respeto a nuestros vecinos y vecinas», señaló.

Salud responde

La seremi de Salud, Karen Irribarra, explicó que, producto de la emergencia climática, reforzaron la vigilancia de la calidad del agua potable. Entre el 20 de julio y el 20 de agosto realizaron 49 muestras en distintos puntos de la comuna, identificando dos resultados no conformes por presencia de coliformes fecales el 3 de agosto.

La autoridad señaló que informó inmediatamente de estos hallazgos a la SISS y realizó un nuevo muestreo al día siguiente, cuyos resultados fueron conformes. Otras tres muestras tomadas posteriormente también cumplieron con los parámetros establecidos. Pese a ello, se inició un sumario sanitario que permanece en curso.

«El agua es segura»

Desde Aguas del Valle, en tanto, descartaron que los resultados reflejen la calidad del agua que distribuyen a sus clientes. «Queremos ser muy claros y transmitir tranquilidad a la comunidad: el agua que distribuimos es segura, apta para el consumo humano y cumple plenamente con la normativa vigente», afirmó el gerente regional de la sanitaria, Andrés Nazer.

Según explicó, para garantizar el estado del agua, la empresa realiza más de 2.000 controles mensuales en plantas, estanques y redes. Además, recalcó que «las muestras que han generado preocupación fueron tomadas en recintos privados y no en nuestra red de distribución, por lo que no reflejan la calidad del agua potable que entregamos a nuestros clientes».

Situación en Monte Patria

La presentación también incorpora antecedentes de Monte Patria, donde muestras analizadas registraron concentraciones de nitratos de hasta 111 mg/L, frente al límite de 50 mg/L consignado en la denuncia. Una de ellas habría sido obtenida desde el lavamanos de enfermería de un jardín infantil. Además, se incluyeron observaciones realizadas por la SISS a la planta de tratamiento de aguas servidas de la comuna, relacionadas con mejoras requeridas por problemas de malos olores.