Con Fiestas Patrias cada vez más cerca, la Región de Coquimbo comienza a mirar hacia una de sus primeras fechas importantes para el turismo después del sistema frontal. El desafío, sin embargo, no pasa únicamente por recuperar playas, caminos e infraestructura, sino también por volver a posicionar un destino cuya imagen estuvo marcada durante semanas por inundaciones, sectores aislados y los daños provocados por las lluvias.

Por: Valentina Echeverría O.

Parte de esas postales incluso traspasó las fronteras. En medios argentinos como Infobae y Tiempo de San Juan se publicaron durante los días más críticos de la emergencia distintas noticias sobre el temporal, incluyendo imágenes de las inundaciones en La Serena y reportes sobre el estado de catástrofe decretado en Coquimbo. Ahora, con las labores de recuperación en marcha, empresarios y autoridades apuntan a que los avances también comiencen a ser conocidos fuera de la región.

Una región
operativa

Desde la Cámara de Turismo, su presidenta, Laura Cerda, aseguró que las expectativas están puestas en conseguir una reactivación lo antes posible. «Gran parte del ecosistema empresarial turístico está operativo a nivel regional y todos con la disposición de recibir turistas, grupos corporativos y eventos en general», sostuvo.

Uno de los principales pendientes continúa siendo el borde costero. Cerda señaló que «el sector tiene una promesa de recuperación que esperamos pueda cumplirse». En ese contexto, la Cámara Chilena de la Construcción La Serena ha dispuesto maquinaria pesada para apoyar el retiro de material acumulado. Solo en un primer tramo de seis kilómetros se deben remover cerca de 36 mil metros cúbicos, con un cronograma inicial de aproximadamente 40 días.

La expectativa es avanzar antes de septiembre, considerando que Fiestas Patrias será uno de los primeros períodos de alta movilidad turística que enfrentará la región tras el temporal.

Más allá de
las playas

Mientras continúan los trabajos en la costa, parte de la estrategia apunta a reforzar otros destinos disponibles para recibir visitantes. Cerda indicó que «también ya se han habilitado atractivos en la zona que permitirían potenciar una cadena de valor atractiva».

En esa línea, la directora regional de Sernatur, Angélica Funes, ha destacado alternativas más allá del borde costero. «El desierto florido estará en su máxima expresión. El Valle de Elqui ya está operativo y con una oferta de descanso, bienestar, experiencia enoturística y observación astronómica única dentro de nuestro país».

Así, la recuperación turística busca no depender exclusivamente de la playa, sino también mostrar una región con una oferta más amplia de cara a septiembre y, posteriormente, a la temporada estival.

Recuperar
la confianza

El desafío también está puesto en la percepción que dejó la emergencia. «Frente a todo ello, más una fuerte campaña de promoción y difusión podríamos generar expectativas más positivas que negativas», señaló Cerda.

Según explicó, ya se coordinan acciones para mostrar los avances y la tendencia hacia la normalización, incluyendo trabajos en caminos, señaléticas e infraestructura necesaria para la movilidad turística. A esto se suma la difusión realizada por los propios empresarios respecto del estado de los distintos destinos.

La reactivación contempla además apoyo económico para quienes sufrieron pérdidas. Banco de Chile y Desafío Levantemos Chile anunciaron una inversión de $250 millones para microemprendedores y pymes afectados. Nicolás Birrell, presidente de la organización, recalcó la urgencia de recuperar la actividad productiva: «Sabemos que vienen las Fiestas Patrias, luego viene el verano y es muy importante reimpulsar la economía».