La jefa comunal advierte sobre los extensos plazos del trámite legislativo, le otorga un voto de confianza condicionado al Ejecutivo y exige revisar de fondo la inestabilidad del Fondo Común Municipal.

Por Joaquín López.

Recibe a Diario La Región en su propia oficina. El lugar de trabajo de la jefa comunal de La Serena, en el patrimonial edificio consistorial de calle Prat, no se salvó de las goteras producto de las lluvias.

Al momento de entrar en su amplio despacho, saltan a la vista al menos 4 o 5 cajas plásticas en el piso, puestas encima del papel de los diarios locales para absorber la salpicadura que provocan las gotas al caer del alto techo, típico de la arquitectura neocolonial.

En el epicentro de una ciudad que, pareciera, dejó atrás las semanas de emergencia y retomó el ajetreo típico y la rutina, la municipalidad también quiere transicionar hacia la etapa de rehabilitación post-catástrofe.

La próxima madre de todas las batallas para los alcaldes será la Ley de Presupuestos, pues Coquimbo no fue incluido en el capítulo de reconstrucción de la megarreforma.

Durante el sistema frontal, el presidente José Antonio Kast visitó la Región de Coquimbo en medio de polémicas por la cancelación y posterior reanudación de su agenda en la zona.
Terminada la emergencia volvió a visitar el territorio, esta vez acompañado por el titular de Hacienda, Jorge Quiroz. Sin embargo, ni una ni otra visita dejaron compromisos concretos en materia de reconstrucción en ese instante.

Fue en su maniobra posterior para contener los votos a favor del proyecto por parte de los senadores Matías Walker y Sergio Gahona que el Ejecutivo concretó un compromiso del Ministerio de Hacienda: Quiroz firmó un documento en el que se comprometía a brindar recursos a través de una glosa de reconstrucción destinada a Coquimbo en la Ley de Presupuestos.

Pero esto tiene una «letra chica»: la discusión se patea para fin de año, ya que el Gobierno tiene como fecha tope el 30 de septiembre para ingresar su propuesta al Congreso, mientras que los legisladores tienen como plazo máximo el 30 de noviembre para el despacho de esta.

«Recién vamos a tener certezas en diciembre, eso me preocupa, tengo que ser honesta. Pero le doy el voto de confianza, porque si el presidente vino 2 veces y trajo al ministro de Hacienda Jorge Quiroz, que salió de La Moneda para venir y me dice que los recursos van a estar, voy a dar mi voto de confianza. Si no están, voy a ser la primera que estará allá reclamando», enfatiza Daniela Norambuena.

Sobre el compromiso firmado por el titular de las finanzas públicas, la alcaldesa añade: «Está el compromiso, esperemos que así sea. El ministro Quiroz vino para acá y se comprometió públicamente y yo le grabé un video. Tiene que hacerlo o si no voy a ir a buscarlo», señala entre risas.

Más allá de las contribuciones

Si bien la Ley de Reconstrucción ya se aprobó en el Senado, el artículo referente a la eliminación de contribuciones para las personas mayores de 65 años tuvo frenado el avance del proyecto durante semanas.

La discusión dividió a los alcaldes de todo Chile en dos bandos. Los ediles oficialistas apoyaban la medida, aunque afectara directamente las recaudaciones del Fondo Común Municipal (FCM), mientras que en la oposición surgieron duros rechazos por el impacto en las arcas locales.

Para Norambuena, la iniciativa va bien encaminada en el fondo, pero advierte que la discusión no debería agotarse ahí: «Estoy a favor de eliminar las contribuciones a los adultos mayores, tal vez no es la fórmula actual. Primero pensemos, porque nadie lo ha hablado, cómo se organizan o generan los recursos municipales a través del FCM, que tiene distintas formas de ingreso: contribuciones, patentes vehiculares y comerciales, etc.».

A su juicio, la dependencia de estos rubros provoca un flujo presupuestario «muy irregular». «En mi caso hice un análisis de cuánto han sido los ingresos del FCM en los últimos 10 años. Tan solo este año, versus el año pasado, tengo $200 millones de pesos menos», grafica la jefa comunal.

«Lo que necesitamos es un fondo estable para los municipios construido por el Estado en una glosa que sea destinada de acuerdo al número de habitantes que tienen las comunas. Y para poder dar esa discusión, hay que modificar la Ley de Rentas. Ahí es donde tenemos que entrar a picar, más allá de la megarreforma», concluyó.