Un total de 50 infracciones se han cursado desde el pasado 3 de octubre en Ovalle, en el marco de las fiscalizaciones al uso de las paradas destinadas a los buses eléctricos que comenzaron a operar en la comuna.
Los controles tienen como objetivo evitar que vehículos particulares utilicen indebidamente estos espacios, permitiendo que los buses puedan detenerse de manera adecuada para el ascenso y descenso de pasajeros, contribuyendo así a una operación más ordenada, segura y eficiente del servicio, asegurando también una circulación más expedita para optimizar los tiempos de viaje de los usuarios del transporte público.



































