La provincia de Choapa registra el nivel más alto, con un 93% de agua embalsada, mientras que en Limarí alcanza un 47% y Elqui un 23%. Agricultura valoró el escenario y proyectó mejores condiciones para la próxima temporada de riego.

Por René Martínez Rojas

Las precipitaciones registradas durante julio permitieron una importante recuperación en los niveles de almacenamiento de agua de los embalses de la Región de Coquimbo, mejorando las perspectivas para la próxima temporada de riego y para el desarrollo de la actividad silvoagropecuaria.

De acuerdo con los antecedentes recopilados por el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) y la Dirección General de Aguas (DGA), la capacidad regional pasó de un 10%, antes de los eventos de lluvia, a un 45% en la actualidad. Y puede seguir aumentando, toda vez que fue pronosticado otro sistema frontal que en algunos sectores alcanzarían sobre los 20 mm.

El aumento se refleja en las tres provincias de la región, aunque con distintas magnitudes. En Elqui, el almacenamiento llega al 23%; en Limarí alcanza un 47%, mientras que Choapa presenta el nivel más favorable, con un 93% de agua embalsada.

La recuperación constituye un alivio para los sectores agrícola y ganadero, especialmente luego de la compleja situación climática que ha afectado a la zona.

De esta manera, la mayor disponibilidad hídrica permitirá enfrentar con mejores condiciones los requerimientos de riego y entregar mayor certeza a los productores de la región.

Y aunque algunos llegaron a su límite -Recoleta (Ovalle), Corrales (Salamanca) y Culimo (Los Vilos)- otros se mantienen bajo, pero subieron, como El Puclaro.

En ese sentido, el alcalde Mario Aros de Vicuña manifestó que «se encuentra cercano al 22% de su capacidad, y además existe una importante acumulación de nieve en nuestra cordillera. Esperamos que con los deshielos de octubre y noviembre el embalse pueda seguir aumentando su nivel».

Sin duda, «esto nos produce una enorme alegría y esperanza, principalmente por nuestros agricultores, que han enfrentado años muy difíciles producto de la sequía y la escasez de agua. Esperamos que este sea el comienzo de una temporada mucho mejor para el campo de Vicuña».

Escenario alentador

Al respecto, el seremi de Agricultura, Vicente Cortés, destacó el impacto positivo de las precipitaciones y calificó el aumento del agua embalsada como «una muy buena noticia para nuestra región».

«Nos permite enfrentar con mayor seguridad la próxima temporada de riego y entregar una mayor certeza a nuestros agricultores y agricultoras», señaló la autoridad.

Cortés sostuvo que, pese a la emergencia climática que ha enfrentado la región, las lluvias registradas durante julio y las precipitaciones proyectadas para agosto permiten observar un escenario más alentador para el sector.

«Si bien hemos debido enfrentar una compleja emergencia climática, las precipitaciones registradas durante julio, junto con las que se proyectan para agosto, nos entregan un escenario más alentador para el desarrollo de la actividad silvoagropecuaria», afirmó.
Agregó que el ministerio continuará implementando acciones destinadas a apoyar la recuperación del sector y avanzar en el fortalecimiento de la seguridad hídrica regional.